Ophrys apifera u orquidia abejera

Es un hecho que las orquídeas destacan no solo por su belleza, sino por la cantidad de clases y/o variaciones que existen en todo el mundo. Algunas son muy simples mientras que otras sorprenden con sus características físicas, es así como la Ophrys apifera o mejor conocida como orquídea abejera se hace notar entre muchas de su clase.

Hoy es el turno de hablar sobre esta clase de orquídea que a simple vista resulta curiosa por su aspecto parecido al de una abeja. Es así como conocerás datos interesantes sobre esta planta, y algunos detalles que probablemente desconocías.

Origen

imagen ampliada de la flor de la orquidea

Esta planta tiene origen Europa. Aún no se tiene el lugar exacto de donde se vio por primera vez esta especie, pero lo que sí se sabe es que ha sido vista en Francia, Italia, España y otros países. Especialmente España tiene múltiples provincias donde se da fácilmente el crecimiento de esta especie.

Características de la Ophrys apifera

Aunque se le suele conocer bajo el nombre de orquídea abejera, también tiene nombres muy conocidos como orquídea abeja o flor de la abeja. En cuanto a su nombre científico, la palabra apifera se deriva del latín, y su traducción es parecida a abeja.

Esta referencia se enfoca principalmente en el labelo de la flor, que tiene un gran parecido al abdomen de las abejas. Esta planta básicamente puede vivir tanto en lugares soleados como encontrarse en sitios donde el sol incida sobre ella de manera parcial.

Pero preferiblemente es mejor tenerla en un lugar donde sea soleado. Asimismo, se puede plantar en espacios donde haya matorrales y/o vegetación de ribera. Lo bueno es que puede crecer y vivir sobre cualquier ribera sin importar el tipo de sustrato que tenga el suelo.

Hay que destacar un detalle importante de la Ophrys apifera y es que durante el verano, esta se encuentra en un estado durmiente. Lo que quiere decir, que su desarrollo, crecimiento y cualquier actividad física se encuentra en modo suspensión.

Ya para el final de esta temporada e inicios de otoño, comienza a desarrollar una roseta de hojas. Al mismo tiempo, el desarrollo de un nuevo tubérculo se abre paso. Este terminará su proceso de maduración para la primavera siguiente, siendo este el momento donde el tallo comienza a desarrollarse y a medida que la floración de las hojas va avanzando, estas se irán marchitando.

No es una planta que se destaque por su altura. Pues no llegan a medir más de 65 cm de altura y solo alcanzan a desarrollar de unas 4 a 6 hojas grandes en total, claro que estas tienden a ser bastante alargadas y no tan anchas. Por lo general, las hojas están al ras del suelo, lo que hace que destaque el tallo que posteriormente dará vida a la flor.

La inflorescencia de la Ophrys apifera es de 4 a 12 flores en total. Sus sépalos suelen tener colores distintos. Unas pueden ser de color blanco, otros de color rosa o en su defecto, una tonalidad de púrpura oscuro. Lo curioso de estas flores es que sin importar su color, una característica común entre ellas es el nervio central que posee el mismo color (verde).

En cuanto a su labelo, esta tiene un parecido increíble a la hembra de la abeja. Inclusive llegan a tener pelos y algunos colores que irán variando conforme al color de sus sépalos. Específicamente tienden a ser de color entre pardo rojizo y negruzco.

¿Qué necesita la flor de la abeja para vivir?

dos orquideas que parecen que tienen abejas

Espacios abiertos para que la luz solar incida sobre la planta

Lo principal y lo que gran parte de la especie de las orquídeas necesitan, es un espacio donde la luz solar incida sobre ellas directamente, aunque son plantas que se pueden adaptar al entorno pudiendo crecer y florecer si se encuentra bajo las sombras. Pero eso sí, en algún momento del día el sol tiene que alcanzarlas.

Un detalle importante a destacar es que aunque la flor de la abeja puede sobrevivir si se encuentra bajo la luz del sol de manera constante. De igual modo, se recomienda que se tenga en un lugar donde el sol y la sombra sea siempre la misma. Un ejemplo podría ser plantarlas en algún lugar donde por las mañanas les pegue el sol y por las tardes ya estén bajo la sombra.

En cuanto a la temperatura que estas pueden soportar, se ha registrado y se sabe que pueden soportar temperaturas frías e incluso las nevadas de invierno, siempre y cuando el sol se esté reflejando sobre ellas no habrá problemas.

Tierra con baja humedad

Esto es gracias a que es una especie que básicamente proviene tiene descendencia del mediterráneo. En cuanto a la humedad se refiere, lo mismo que ocurre con muchos tipos de orquídeas, ésta en particular no soporta los suelos que tienen una alta cantidad de humedad.

Por consiguiente no necesita constantemente riegos y tiene que estar plantada en un lugar donde al regarlas, el agua pueda drenarse y fluir sin que termine por afectar la integridad de sus raíces. Ya que demasiada agua y humedad constante tenderá a pudrir las raíces y eventualmente terminará muriendo.

Un suelo con un sustrato en específico

La adaptabilidad de la Ophrys apifera  a diferentes tipos de suelos es admirable. Sin embargo, esta planta prefiere que el suelo sea calizo. No es una planta que exija demasiados requerimientos para poder crecer y florecer, ya que la verdad es que es muy fácil cultivar esta planta.

Dicha facilidad no implica que no se tenga que tomar las medidas correspondientes, así que un detalle que muchos ignoran es la calidad o tipo de sustrato que se suelen utilizar para cultivar la planta o tenerlas en jardines. No es muy recomendable utilizar cualquier sustrato para beneficiar el desarrollo de la planta.

Es preferible utilizar uno que tenga cualidades y características similares a los que se suelen ver en su hábitat natural. Esto sin mencionar que es muy débil cuando se le aplica funguicidas y/o fertilizantes, ya que es muy propensa a verse afectada negativamente. Por ello a que saber qué funguicida y/o fertilizante utilizar en qué cantidad hacerlo.

Riego moderado

orquidea con forma de abeja

Por último, lo que la planta necesita para crecer y vivir tranquilamente es un riego moderado. Esto debe hacerse siempre y cuando el sustrato tenga un aspecto seco. Básicamente tienes que limitarte a regar la planta una o dos veces al mes a lo mucho. Claro que esto va a depender mucho de la temporada y qué tan rápido se seque la tierra donde está plantada.

Te recomendamos que no utilices el agua de llave, puesto que esta puede tener demasiados niveles de minerales. Y aunque parezca increíble, es un detalle que no favorece demasiado a la planta, así que es mejor utilizar agua embotellada o dejar que la lluvia haga su trabajo.

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