Los Hibiscus son arbustos de pequeño tamaño

Los hibiscus, ¿quién no los conoce? Arbustos cuyas flores te pueden hacer soñar… ¡son espectaculares! De pétalos grandes, y colores muy diversos, de cada vez hay más cultivares. Y es que, son plantas muy agradecidas que pueden florecer todo el año en climas cálidos, o hasta otoño en climas más frescos. Son muy populares en los jardines donde podemos encontrarlos bordeando caminos, o plantados en grupos de dos o tres en diferentes puntos de la zona, creando así un estallido de color durante gran parte del año.

Para muchos, el gran inconveniente que tienen es únicamente que sus flores duran muy poco: 1-2 días. Pero estas plantas producen tal cantidad de ellas, que el hecho de que se mantengan abiertas tan poco tiempo deja de ser importante.

¿Qué es el hibisco?

Los Hibiscus son un género de arbustos o arbolitos del que se han descrito unas 150 especies. Todas ellas son originarias de las regiones cálidas especialmente del sureste de Asia. Su altura varía desde los 50 centímetros hasta los 4-5 metros, y tienen hojas alternas, con forma aovada o lanceolada, casi siempre con el margen serrado.

Sus flores son por lo general grandes; de hecho, algunas superan los 15 centímetros de diámetro. Son solitarias, acampanadas, y aparecer solitarias o en grupos. Dependiendo de la variedad, y sobretodo del cultivar, pueden tener una corona de pétalos o dos. Y en cuanto al color, también varía mucho: hay flores amarillas, rosas, rojas, naranjas, y hasta bicolores. Florecen en primavera y verano.

Tipos de Hibiscus

Los Hibiscus que más se usan son:

Hibiscus moscheutos

Hay muchos tipos de hibiscus

Imagen – Flickr/Andrew Cannizzaro

El Hibiscus moscheutos es una planta perenne con tallo erguido y pubescente originaria de Norteamérica. Alcanza una altura de entre 1 y 2,5 metros. Las hojas miden 10-18 centímetros de largo por 4-8 centímetros de ancho. Sus flores son blancas, rosas, rojas o púrpuras con el centro rojizo, y miden unos 14 centímetros de diámetro. Soporta hasta los -4ºC.

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Hibiscus rosa-sinensis

El hibisco rosa sinensis es el más común

El Hibiscus rosa-sinensis, conocida como cayena, amapola, hibisco o rosa de China, es la especie más popular. Es originario de Asia Oriental, y normalmente se comporta como caducifolio pero si el clima es lo suficientemente cálido es perennifolio o semi-perennifolio. Alcanza una altura de 2 a 5 metros, y tiene hojas verdes que se vuelven amarillas en otoño. Las flores miden entre 6 y 12 centímetros de diámetro, y pueden ser de diversos colores (amarillas, rojas, rosas, naranjas), con una o dos coronas de pétalos. Resiste el frío hasta los -2ºC.

Hibiscus sabdariffa

El Hibiscus sabdariffa es una planta tropical

El Hibiscus sabdariffa es una planta anual originaria de África tropical. Se la conoce como flor de Jamaica, rosa de Abisinia, saril, acedera roja de Guinea o rosella. Alcanza una altura de 1 a 3 metros, y tiene hojas profundamente lobuladas, de color verde oscuro. Produce flores rojas, de 4-5 centímetros de diámetro. Resiste hasta los -2ºC.

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Hibiscus syriacus

El Hibiscus syriacus es un arbolito

El Hibiscus syriacus es un arbusto caducifolio originario de Asia, conocido como rosa de Siria, altea, granado blanco, malvavisco arbóreo o malva real de Sevilla. Alcanza una altura de 2 y 4 metros, y desarrolla hojas verdes y flores grandes, de hasta 10 centímetros de diámetro. Estas pueden ser de colores muy diversos: rosas, blancas, rojas, violetas, etc. Resiste hasta los -4ºC.

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Hibiscus tiliaceus

El Hibiscus tiliaceus es una planta de flores amarillas

Imagen – Wikimedia/Dr. Avishai Teicher

El Hibiscus tiliaceus es un árbol perennifolio que crece en las regiones tropicales del Sudeste de Asia y de Australia. Su altura es de 4 a 10 metros, y presenta hojas simples de color verde, y flores que empiezan siendo naranjas y terminan siendo rojas al finalizar el día. No resiste las heladas.

¿Para qué sirve?

Estas plantas tienen varios usos:

Ornamental

Sin ninguna duda, es el uso más extendido. Las flores del hibisco son tan vistosas, que aunque permanezcan abiertas poco tiempo son perfectas para decorar un jardín o una terraza. Además, estas plantas se adaptan muy bien a las macetas, por lo que es muy interesante tenerlas incluso en un balcón.

Alimenticio

La especie Hibiscus sabdariffa se consume como verdura. También se preparan infusiones de hierbas y mermeladas. En Latinoamérica utilizan sus flores para elaborar lo que se conoce como agua de Jamaica; y en Egipto para hacer carcadé, una infusión.

Medicinal

Otro uso muy interesante es el medicinal. Para ello se utilizan las flores del Hibiscus sabdariffa para hacer una infusión. Estas tienen propiedades antiinflamatorias y diuréticas.

Perfumería

Las semillas del Hibiscus moscheutos son aromáticas, por ello son utilizadas para hacer perfumes, extrayéndoles el aceite.

Cuidados del hibiscus en maceta y en el jardín

Los hibiscus son fáciles de cuidar

Para mantener a los Hibiscus en perfecto estado, hay que tener en cuenta una serie de cosas:

Ubicación

Estas plantas se han de poner en una zona luminosa. Por ejemplo, dentro de casa se han de tener en una habitación en la que haya ventanas por las que entre la luz del Sol; en el exterior se pueden tener tanto a pleno sol como en semisombra.

Tierra

  • Maceta: es muy recomendable mezclar turba con un sustrato como la perlita para mejorar el drenaje. Si no quieres complicarte mucho, utiliza sustrato universal, como este.
  • Jardín: necesitan que la tierra sea rica, y con un buen drenaje. Pueden crecer en suelos arcillosos sin problema, pero si tienes un suelo muy pesado o compacto, rellena el agujero con sustrato universal.

Riego

No son plantas que soporten la sequía. Esto significa que tendremos que regarlas unas 3 veces a la semana durante el verano, 1 o 2 a la semana el resto del año.

A la hora de rehidratarlas, es importante no mojar las flores si las tuviera, ya que se echarían a perder antes de tiempo.

Abonado

Para conseguir que produzcan muchas flores durante la temporada, es muy recomendable abonarlos con un abono que estimule la floración, por ejemplo con un fertilizante líquido para plantas de flor (en venta aquí). Ahora bien, si es una planta que se va a usar con fines comestibles, aconsejamos usar abonos naturales como el guano (en venta aquí), el estiércol, las cáscaras de huevo, etcétera.

Multiplicación

Los Hibiscus se multiplican por esquejes o semillas en primavera:

  • Esquejes: se toman ramas semileñosas con una longitud de unos 30 centímetros, y se impregna la base con hormonas de enraizamiento (en venta aquí), preferentemente líquidas pero pueden ser en polvo. Después, de plantan en una maceta pequeña, de unos 8,5 centímetros de diámetro, con sustrato para semilleros o con vermiculita previamente regado. Y por último lo que queda por hacer es colocar la maceta en semisombra, y procurar mantener la tierra húmeda. Así enraizará en unos 15-20 días.
  • Semillas: algunas especies se multiplican mejor por semillas. Estas se siembran en macetas con, por ejemplo, sustrato universal, y luego se dejan en el exterior o en interior con luz. Germinarán en un mes aproximadamente.

Trasplante

Si es necesario, se trasplantarán en primavera. En el caso de que estén en maceta, es importante que se planten en otra más grande cuando lleven unos 3 años en la »vieja».

Poda

La poda se hace después de la floración. Esta consiste en eliminar las ramas que tengan mal aspecto; es decir, las rotas, enfermas o las débiles. Asimismo, también se puede aprovechar para cortar un poco las que estén creciendo demasiado.

Plagas del hibiscus

Cochinilla algodonosa en una planta

Imagen – Wikimedia/Whitney Cranshaw

Son plantas bastante resistentes por lo general. Ahora bien, pueden tener una serie de plagas y enfermedades a lo largo de su vida, que son:

  • Araña roja: son unos ácaros que se alimentan de las células de las hojas. Como producen telarañas entre las hojas, es fácil distinguir esta plaga, la cual se combate con acaricidas (en venta aquí). Más información.
  • Cochinillas: estos son unos parásitos que encontraremos en las hojas y ramas tiernas. Pueden tener un aspecto de bolita de algodón, o ser como lapas. En cualquier caso, se eliminan con facilidad con tierra de diatomeas (en venta aquí) o con agua y jabón neutro. Más información.
  • Pulgones: ellos prefieren los capullos florales, aunque también se pueden ver en las hojas más nuevas. Son muy pequeños, de unos 0,5 centímetros, y de color verde, amarillo, o marrón. Se consiguen eliminar con agua y jabón neutro, jabón potásico (en venta aquí) o tierra de diatomeas. Más información.

Enfermedades

En cuanto a las enfermedades del hibiscus, tenemos que hablar de: roya, botritis y podredumbre. Los síntomas son:

  • Manchas rojizas, anaranjadas o bien grisáceas en hojas y/o flores.
  • Aparición de un »polvo» grisáceo o blanquecino en el tronco.
  • Caída prematura de las hojas.

Para tratarlo, hay que usar fungicidas sistémicos (en venta aquí), pulverizando bien toda la planta. Además, se han de espaciar los riegos.

Problemas más comunes

Otros problemas muy comunes en cultivo son:

  • Hojas amarillas:
    • Si son las viejas: puede ser que se esté regando en exceso. Comprueba la humedad de la tierra antes de regar de nuevo.
    • Si se vuelven amarillas rápidamente: si están en el exterior durante un invierno frío, entonces hay que protegerlas. Y si están en interior, seguramente le estén afectando las corrientes de aire.
    • Si además crecen débiles: es posible que les falte nitrógeno. Se soluciona abonándolas con un abono líquido que sea rico en nitrógeno.
  • Flores que no se abren: les falta luz. Hay que llevarlos a una zona más luminosa.
  • Produce hojas, pero no flores: si es primavera-verano y tu planta no florece pese a que la abonas, es posible que no estés utilizando un abono adecuado o que la abones con frecuencia. Para solucionar este problema es aconsejable suspender el abonado un par de meses, y luego reanudarlo utilizando un abono que estimule la floración.
  • El hibiscus crece muy lentamente, o ha dejado de hacerlo: falta de espacio. Mira a ver si ya ha ocupado toda la maceta, y en ese caso, plántalo a otra más grande.

En resumen

Hay muchos tipos de hibisco, como el Hibiscus mutabilis

Hibiscus mutabilis

Los Hibiscus por lo general son plantas de crecimiento lento-medio. Los ejemplares con cierta altura -de un metro o más- no suelen encontrarse fácilmente en viveros, y cuando están, el precio es elevado. Es por ello que es muy recomendable adquirir plantas jóvenes, que tienen un precio más asequible, y verlos crecer año tras año mientras disfrutamos de sus magníficas flores.

Por supuesto, para ayudarles en su crecimiento podemos hacer lo mencionado antes: abonarlos en la época de floración (desde primavera hasta finales de verano o principios de otoño). Utilizaremos, preferentemente, un abono orgánico y lo usaremos siguiendo las recomendaciones del fabricante.

No suelen tener problemas de plagas. De hecho, no tendrán problemas a menos que las condiciones de cultivo no sean del todo favorables. Por ejemplo: las cochinillas aparecerán si no se riega adecuadamente y los hongos lo harán si la humedad es excesiva. Hay que intentar buscar el origen del problema para poder solucionarlo de raíz, utilizando, por supuesto, un producto insecticida/fungicida específico, pero también modificando el cultivo a fin de que el Hibiscus pueda recuperarse bien y estar sano de ahora en adelante.

Algunas especies resisten heladas suaves, de corta duración, por ello si vives en un clima frío es conveniente que los resguardes en interior durante el invierno, en una habitación en la que entre mucha luz natural y lejos de las corrientes de aire. Pueden crecer igual de bien a pleno sol que en semisombra, siempre y cuando evitemos que se seque el sustrato, especialmente en verano. Pueden resistir algo la sequía, pero no crecerán igual de bien y florecerán menos.

Y tú, ¿tienes hibiscus en casa?

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