Hay muchos tipos de palmeras que puedes cultivar

Las palmeras son un tipo de plantas excepcionales y muy hermosas. No solo son estéticamente agradables, si no que pueden proporcionarnos un poco de sombra durante esos días en que las altas temperaturas azotan la ciudad.

Son muchos los tipos de palmeras que pueden embellecer mucho nuestro jardín, e incluso hay algunas que son perfectas para tener en macetas. Así que, ¿por qué no conocerlas?

Tipos de palmeras

En estado natural, las palmeras se encuentran generalmente en climas tropicales y subtropicales y existen aproximadamente 3000 especies diferentes alrededor del mundo distribuidas de la siguiente manera: en Europa, por ejemplo, hay 3 especies originarias, el palmito, la palmera canaria, y una palmera llamada Phoenix theophrasti, descubierta en la isla de Creta y algunas zonas de Turquía. En África, por otro lado existen unas 120 especies, mientras que en Asia unas 1400, en América unas 800 y en Australia y las islas a su alrededor aproximadamente unas 400.

Estas son las más populares:

Tipos de palmeras de interior y sus nombres

Cuando hablamos de palmeras de interior hacemos referencia a una serie de plantas palmáceas que, ya sea por sus características y/o por su sensibilidad al frío, se pueden cultivar dentro de la vivienda. Como hay muchos tipos de climas y muchas especies, las palmeras de interior no son las mismas en todos los países del mundo. Por eso, hemos hecho una selección de las que se tienen en las regiones templadas:

Areca (Dypsis lutescens)

La Dypsis lutescens es una palmera de varios troncos

Imagen – Wikimedia/Mokkie

La Dypsis lutescens es una especie conocida como palmera bambú, palma de frutos de oro o areca, aunque este último nombre nos puede llevar a confusión, ya que existe todo un género de palmeras que se llama así. Es una planta originaria de Madagascar que tiene muchos troncos, es decir, es multicaule, que además se vende en macetas con muchos plantones individuales que han crecido juntos, con lo cual no ha de extrañarnos que con el paso del tiempo alguno se seque por la alta competencia que se crea entre ellos.

Alcanza una altura de 5-7 metros, y sus troncos se engrosan unos cinco centímetros como máximo; en interior y en maceta es difícil que llegue a medir más de 2 metros. Sus hojas son pinnadas, de unos 2 metros de longitud. Necesita mucha luz, pero no directa, así como una humedad ambiental alta. Soporta el frío, y las heladas débiles de hasta los -2ºC.

Camadorea (Chamaedorea elegans)

La Chamaedorea elegans es pequeña

Imagen – Wikimedia/Pluume321

La Chamaedorea elegans, conocida como palmera de salón, camaedorea o pacaya, es una palmera originaria de México. Desarrolla un solo tronco similar a una caña que llega a medir 2 metros de altura por unos 2-3 centímetros de grosor, aunque se vende en macetas con múltiples plantones. Las hojas son pinnadas, y miden un máximo de 1 metro de longitud.

Se ha de tener en una habitación con luz, y lejos de las corrientes de aire. Dale unos dos riegos a la semana y rocíala con agua a diario en verano si la humedad del ambiente es baja. Soporta hasta los -2ºC.

Cocotero (Cocos nucifera)

El cocotero vive en la selva tropical

Imagen – Flickr/James St. John

El Cocos nucifera o cocotero es una palmera originaria de las playas tropicales de Asia y de América. Crece hasta los 30 metros de altura, y desarrolla un tronco de hasta 40 centímetros en su base. Sus hojas son pinnadas, de 5 metros de largo, y de un bonito color verdoso. El fruto es el coco, cuya pulpa es comestible.

Se trata de una palmera muy delicada, que necesita mucha luz, mucha humedad y también temperaturas altas (por encima de 15ºC) todo el año. En interior se utiliza más como planta de temporada, lo cual es una pena porque puede vivir 80 años o más.

Kentia (Howea forsteriana)

La kentia es una palmera cultivada en interior

Imagen – Wikimedia/Flickr upload bot

La Howea forsteriana o kentia es una palmera endémica de la isla de Lord Howe (oeste de Australia). Tiene un crecimiento lento, y alcanza una altura de 10 a 15 metros con un tronco de hasta 15 centímetros de diámetro. Sus hojas son pinnadas, de color verde oscuro, y miden alrededor de 3 metros.

En interior se ha de tener en zonas donde haya mucha luminosidad, pero manteniéndola protegida de la luz directa. Asimismo, la humedad ha de ser alta, por lo que si el ambiente es muy seco se aconseja rociar sus hojas con agua destilada, o en su defecto blanda. Resiste hasta los -4ºC.

Palmera robelina (Phoenix roebelenii)

La palmera enana es perfecta para decorar piscinas

Phoenix roebelenii // Imagen – Wikimedia/David J. Stang

La Phoenix roebelenii, conocida como palmera robelina o palmera enana, es una planta endémica del sudeste de Asia que alcanza una altura de hasta 5 metros. Tiene hojas pinnadas de hasta 140 centímetros de largo, con pinnas o folíolos verdes muy flexibles.

Es una planta preciosa, ideal para patios interiores con mucha luz, o para habitaciones donde haya claridad. Se ha de regar unas 2 veces por semana, y también se aconseja abonar en primavera-verano con fertilizantes para palmeras. Soporta hasta los -2ºC.

Rapis (Rhapis excelsa)

Vista del Raphis excelsa

Imagen – Wikimedia/David J. Stang

La Raphis excelsa, conocida como rapis, es una palmera multicaule originaria de Asia. Crece hasta los 3 metros de altura, con tallos de tan solo 2 centímetros de diámetro. Sus hojas son fibrosas, de color verde oscuro, y con forma de abanico.

No es una palmera exigente, por lo que crecerá bien en interior al no requerir tanta luz como otras especies. Dale un riego moderado y abónala de vez en cuando siguiendo las indicaciones del envase. Resiste hasta los -2ºC.

Tipos de palmeras en España

En España tenemos muy pocas especies de palmeras que sean autóctonas, pero no por ello son menos bonitas. De hecho, se cultivan mucho, no solo en el país si no también fuera. Son las siguientes:

Palmera canaria (Phoenix canariensis)

La palmera canaria crece rápido

Imagen – Wikimedia/Donkey shot

La Phoenix canariensis, conocida como fénix o palmera canaria, es una especie endémica de las Islas Canarias. Desarrolla un tronco grueso de hasta 70 centímetros de diámetro, y alto de hasta 13 metros. Las hojas son pinnadas, de color verde por ambas caras, y con una longitud de unos 2 metros. En primavera florece, y poco después maduran los frutos que son dátiles comestibles, aunque no tienen tan buen sabor como los de la Phoenix dactylifera.

Se ha de tener en el exterior, en un lugar soleado desde joven. Puede soportar algo la sequía cuando ya lleva más de un año en suelo y está aclimatada, pero se aconseja no suspender los riegos del todo nunca para conseguir que se mantenga con el mayor número de hojas verdes posible. Resiste hasta los -4ºC.

Palmito (Chamaerops humilis)

Chamaerops humilis, palmera resistente a la salinidad

El Chamaerops humilis o palmito es una palmera multicaule endémica de la región mediterránea. En España la encontraremos en la península ibérica y en las Islas Baleares (en Mallorca crece en la Sierra de Tramuntana por ejemplo). Alcanza una altura de 4 metros, y sus troncos miden unos 20 centímetros de grosor como máximo. Las hojas son palmeadas y de color verde por lo general, pero pueden ser azuladas (Chamaerops humilis var cerasifera).

Resiste muy bien la sequía una vez que se ha aclimatado, y se ha de cultivar en zonas expuestas al sol directamente. Resiste hasta los -7ºC.

Tipos de palmeras pequeñas

Aunque la mayoría de palmeras alcanzan alturas de 10 metros o más, hay otras que se quedan con un tamaño inferior. Algunas las hemos nombrado ya, como la Chamaedorea elegans, el Chamaerops humilis, la Phoenix roebellini o la Raphis excelsa, pero hay otras que también se podrían cultivar en macetas y/o jardines pequeños:

Chamaedorea metallica

Ejemplar de Chamaedorea metallica en hábitat

Imagen – Wikimedia/Krzysztof Ziarnek, Kenraiz

La Chamaedorea metallica es una palmera originaria de México que alcanza una altura de 3 metros. Su tronco es muy fino, de apenas 2 centímetros de grosor, y tiene unas bonitas hojas bífidas (de dos folíolos) anchos y de color azulado.

Crece muy bien en macetas, ya que además su ritmo de crecimiento es lento. Necesita luz pero no directa, y unos dos riegos o tres a la semana en verano, menos en invierno. Soporta hasta los -2ºC.

Coquitos de Brasil (Syagrus schizophylla)

El Syagrus shizophylla es una palmera pequeña

Imagen – Wikimedia/Falconaumanni

El Syagrus schizophylla, conocido como coquitos de Brasil o palmera de la reina, es una especie originaria de Brasil. Alcanza una altura de 2 a 4 metros, y desarrolla un tronco de unos 25 centímetros de grosor. Sus hojas son pinnadas de hasta 2 metros de longitud, y produce frutos elipsoides de 3 centímetros de longitud y de color anaranjado.

Su cultivo se aconseja que sea en interior si el clima es templado, puesto que no resiste las heladas (solo hasta los -1ºC). Colócala en un lugar donde reciba mucha luz, y riégalo de vez en cuando.

Palmera de la jalea (Butia capitata)

La Butia capitata es una palmera solitaria

Imagen – Wikimedia/William Avery

La Butia capitata conocida como palmera de la jalea es una especie endémica de Brasil. Tiene un tronco solitario de hasta 5 metros de altura por unos 30 centímetros de diámetro, y hojas pinnadas de color glauco muy arqueadas. Produce frutos oblongos de color amarillento que es comestible.

Es muy recomendable para jardines con poco espacio, en lugares soleados y con tierra con buen drenaje. Resiste hasta los -5ºC.

Serenoa (Serenoa repens)

La Serenoa repens es una palmera pequeña y multicaule

Imagen – Flickr/Scott Zona

La Serenoa repens es una palmera de varios troncos originaria de Estados Unidos y México que alcanza los 4 metros de altura. Tiene hojas palmadas, de color verde, y produce frutos comestibles que son drupas ovoides de color negro o marrón rojizo.

Es una especie resistente a la sequía, que ha de cultivarse en lugares soleados para que pueda crecer bien. Resiste hasta los -4ºC.

Usos de las palmeras

A diferencia de lo que muchas personas creen, las palmeras tienen una utilidad máxima para los seres humano, sobretodo para aquellos habitantes de zonas tropicales, incluso pueden llegar a convertirse en una planta imprescindible para su supervivencia. Primero que todo, porque sirven como alimento (de muchas palmeras se extraen los cocos y los cogollos comestibles), también para hacer casas, barcos, techos , papel, cera, etc. Muchas de ellas son utilizadas sus fibras y su madera para fabricar cestos, sombreros, entre otros, por lo que no solo tienen la ventaja de proporcionarnos sombra sino un sinnúmero de utilidades básicas para nuestra supervivencia.

Si estas pensando en tener una palmera en el hogar, ya sea dentro de un jardín o en el interior de una casa, gozarás no solamente de una hermosa planta sino que también de un ser vivo muy elegante, que puede ser tenida, en interiores, exteriores, al sol o a la sombra.

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