macrolepiotas

A lo largo y ancho de nuestra península crece un tipo de seta que suele tener muchísima confusión con otra que es tóxica. Se trata de las Macrolepiotas. Son setas que tienen una frecuente confusión con las lepiotas y son muchas las personas que caminan por nuestros prados y bosques y son aficionados novatos que le en comentarios y fotografías de redes y van recopilando ejemplares indebidos. Hay que saber reconocer las características para diferenciar entre ellas.

Por ello, vamos a dedicar este artículo a contarte todas las características y biología de las Macrolepiotas.

Características principales

Las Macrolepiotas más comunes que podemos encontrar en los prados y bosques son las siguientes: Macrolepiota procera, la Macrolepiota rhacodes, la Macrolepiota excoriata y la Macrolepiota mastoidea. Vamos a ahondar entre las características de cada una de ellas.

Macrolepiota procera

macrolepiota procera

Es una seta que tiene un sombrero grande de hasta 25 centímetros de diámetro. Cuando el ejemplar es joven tiene un aspecto esférico, pero después, conforme se desarrolla se vuelve de tipo convexo. Por último, en su adultez se vuelve aplanado con un visible mamelón central. Cuenta con una cutícula seca y está cubierta de grandes escamas de color marrón oscuro con un fondo beige o blanco.

Tiene láminas bastante numerosas y están apretadas entre ellas y son bastante anchas. Cuentan con un color blanco de joven y beige al envejecer. En cuanto al pie, es alto, cilíndrico y más ensanchado en la base. Termina en un bulbo grande que está semienterrado. Es un pie bastante fibroso de color marrón claro que, al crecer en la superficie, se va cuartea mundo y forma dibujos en zigzag sobre un fondo más claro. Posee un anillo alto doble que es móvil cuando madura y tiene un color blanco por arriba y marrón por abajo.

Por último, su carne es delgada escasa y de color blanca. Tiene una textura pierna del sombrero pero fibrosa en el pie. Su sabor y olor son agradables. Esta seta se puede encontrar durante la época de otoño y en primavera en diversos hábitats. Los lugares más frecuentes donde encontrar la Macrolepiota procera sobre los bordes de los caminos, praderas, Castañares, pinares, cunetas y alcornocales. Es considerado como un excelente comestible sobre todo los sombreros que tienen los ejemplares que aún no se abrieron del todo.

Es una seta muy abundante y preciada en muchas localidades de la península. Se puede reconocer fácilmente por su gran tamaño y el característico dibujo del pie.

Macrolepiota rhacodes

rhacodes

Es un tipo de seta que tiene el sombrero hemisférico o cónico cuando es joven y se va volviendo convexo conforme se desarrolla para, finalmente, extenderse en su adultez. Normalmente es un sombrero que no tiene mamelón a diferencia del ejemplar descrito anteriormente. Dicho sombrero suele medir entre 5 y 15 centímetros de diámetro. La superficie está cubierta de una pelusilla grisácea con grandes escamas marrones. Lo que destaca de la carne de la Macrolepiota rhacodes es que es de color blanca pero enrojece al partirla. Es un dato bastante importante a tener en cuenta para saber diferenciar entre especies.

Tiene láminas de color blancas, desiguales y libres al contrario del anterior ejemplar. Son láminas que se tiñen de rojo cuando se les frota. En cuanto al pie, es de tipo alargado y tiene un color ocre grisáceo tirando a color más claro. El anillo es desplazable y su base en bulbosa. Se puede encontrar tanto en verano como en otoño en bosques de coníferas y de caducifolios. Se considera de la misma calidad que la Macrolepiota procera en cuanto a comestibilidad. No obstante, se puede confundir fácilmente con otras lepiotas cuya carne también enrojece pero que puede provocar intoxicaciones leves. Una de las setas con la que más tiene confusiones con la Macrolepiota venenata. Esta tiene un sombrero con una zona central parda, lisa y bastante ancha con un diseño en forma de estrella. Suelen aparecer en lugares con alto contenido materia orgánica.

Macrolepiota excoriata

macrolepiota excoriata

Es otro de los ejemplares que pertenecen a esta familia. Tiene un sombrero que al principio es cerrado, pero pasa de forma cónica a convexa conforme se desarrolla. Finalmente, se vuelve aplanado y se distingue por tener un ligero mamelón. Cuenta con una dimensión de entre 4 y 12 centímetros de diámetro y posee una cutícula que está cubierta de escamas más reducidas en los márgenes. Esta rotar en estrella desde el margen y su color es crema o avellana con un fondo blanquecino. Las láminas son abundantes, numerosas y apretadas entre ellas. Se les ve con un aspecto delgado y un color blanco que se va tornando a beige al envejecer.

En cuanto al pie, es de tipo cilíndrico y esbelto. La base la tiene conformado de volva, con una textura lisa y un color entre blanquecino en beige. Tiene un anillo simple pero bastante persistente. Su carne es bastante delgada y tierna en el sombrero pero más fibrosa en el pie. Es de un color blanco y con un sabor dulzón y de olor agradable. Estos ejemplares se pueden encontrar en otoño y primavera en algunos habitas como son los pastizales y dehesas. Está considerada como un buen comestible, sobre todo los sombreros de los ejemplares que no se han abierto en todo. En casi todas las Macrolepiotas ocurre esto.

Macrolepiota mastoidea

mastoidea

Tiene un sombrero de tamaño medio, llegando a poder medir hasta 14 centímetros de diámetro. Cuando es joven tiene una forma de cono o globo y, conforme se va desarrollando se va tornando de una forma ensanchada de campana. Por último, se puede plano extendido y mantiene siempre un característico mamelón puntiagudo. Su cutícula tiene un color crema girando pardo cuando es adulto. Se puede distinguir con las escamas más oscuras que son repartidas de forma aleatoria. El mamelón se puede separar de la carne fácilmente. Sus láminas son claramente libres y con un aspecto más blando. Están muy apretadas entre ellas y tienen un color blanco que va cambiando solamente a cremoso con lamélulas.

En cuanto al pie, es de tipo central y tiene una forma cilíndrica. Es un tipo de pie hueco y fibroso. Su longitud es de 18 centímetros y un grosor de un centímetro de diámetro. El color del pie es blanquecino y está finalmente recubierto por una especie de fieltro de color crema que se puede apreciar más en su parte superior. Su carne también es de color blanquecina con un catón tierno y espeso. Su olor es fúngico pero tiene un sabor suave dulce y muy agradable.

Estos ejemplares se pueden encontrar en cualquier hábitat como son claros de bosques de todo tipo, bordes de los caminos o pastizales. Se pueden localizar en otoño y la podemos ver tanto de forma individual como en grupos no muy numerosos. Se considera un buen comestible pero de carne es un poco escasa.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre las Macrolepiotas.

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