calabacin desarrollado

Cuando tenemos nuestro propio huerto casero debemos elegir que cultivos sembrar. Uno de los más demandados y cultivados en los huertos caseros son los calabacines. Sembrar calabacín puede ser algo complicado sino se conocen las pautas para hacerlo correctamente. Se trata de plantas herbáceas anuales que pertenecen a la familia de las cucurbitáceas al igual que la patata. Aún no se sabe bien sea su origen es de la India o de América.

En este artículo vamos a enseñarte cómo y cuándo sembrar calabacín en tu huerto casero para tener los mejores resultados.

Sembrar calabacín: cosas que hay que saber

sembrar calabacin

Este tipo de plantas son termófilas, es decir son aquellas que crecen mejor la unas temperaturas más altas. Lo más normal es que puedan germinar con temperaturas superiores a los 15 grados y no soportan las heladas. Para poder desarrollarse en buenas condiciones necesitan de sol directo, buen clima y temperaturas normalmente más altas. El cultivo está generalizado en zonas más cálidas o en invernaderos que son capaces de otorgarles las condiciones ambientales necesarias para su correcto desarrollo. Si el clima de tu zona tiene temperaturas normalmente altas, no vas a tener problemas a la hora de sembrar calabacín.

Ante la pregunta de cuándo sembrar calabacín, lo mejor es realizar su siembra durante la primavera. Esto es debido a que las temperaturas comienzan a ser más agradables para esta planta y su tasa de desarrollo aumenta. También debemos tener en cuenta que una vez comienza la primavera existe un menor riesgo de heladas durante las noches. Entre el mes de abril y mayo es lo más indicado. Hay que escoger un lugar con máxima exposición solar puesto que no aguanta bien las bajas temperaturas y necesita mucha radiación solar.

Suele tener un tiempo de cosecha de aproximadamente un mes y medio, por lo que tiene un crecimiento muy rápido y no se hace de rogar a la hora de obtener cosechas. Para preparar la tierra para su siembra tan sólo debemos arar, eliminar las malas hierbas y humedecer ligeramente el suelo. Crece bastante rápido porque es una planta que no es para nada exigente con las condiciones de tierra para poder desarrollarse con rapidez. Una vez empieza a dar los frutos es totalmente espectacular puesto que pueden crecer en tan sólo una semana.

Requerimientos necesarios

sembrar calabacin en el huerto

Vamos a ver cuáles sólo requerimientos necesarios para sembrar calabacín. Lo primero de todo el que hemos mencionado antes son las altas temperaturas y la buena iluminación para su cultivo. Necesitan estar colocados en una zona con alta radiación solar. Por ello, se recomienda sembrar durante la primavera. Requieren entre 10 y 12 horas de luz y la temperatura óptima para su germinación está entre los 20-25 grados. Por debajo de los 10 grados se paraliza por completo su desarrollo al igual que ocurre por encima de los 40 grados. Cuando esto ocurre, comienzan a presentarse algunos desequilibrios en las plantas y el desarrollo no es el mismo.

Debido a que es una planta con un alto contenido en agua, el riego debe ser frecuente regular. Sobre todo en la aparición de los primeros frutos se necesita un riego más frecuente. Es indispensable evitar el encharcamiento, ya que son perjudiciales y favorecen el desarrollo de enfermedades. Si el suelo se encharca por el agua de lluvia o riego puede llegar a provocar asfixia radicular. Por ello, necesitamos que el suelo disponga de un buen drenaje. Por el contrario, una escasez de agua y de humedad puede llegar a provocar la deshidratación de los tejidos. Entre las consecuencias que podemos ver de un mal aporte de humedad son la deficiente fecundación y una disminución de la producción.

Como hemos mencionado anteriormente, una de las ventajas de sembrar calabacín es que no es para nada exigente con el tipo de suelo donde se va a desarrollar. Se puede adaptar con facilidad a casi todo tipo de sustratos. Sin embargo, prefiere aquellos suelos que tienen textura franca, que sean profundos y bien drenados. Además, es conveniente que tengan bastante materia orgánica puesto que aquí si es más exigente en cuanto a nivel de nutrientes. El pH óptimo para su desarrollo se encuentra entre los 5.6 y 7.

Asociaciones y laboreo para sembrar calabacín

familia de las cucurbitaceas

Existen algunas plantas asociadas al cultivo del calabacín que pueden ser recomendables. Las más favorables son las judías, la lechuga, las acelgas, el maíz, el tomate, el rábano y la ruca. Por otro lado, no es recomendable cultivan junto con la patata dado que es de la misma familia y puede llegar a competir por el terreno, el sol y los nutrientes.

Lo primero que debemos saber para comenzar a sembrar calabacín es retirar las malas hierbas y los restos de cultivos anteriores. Hay que eliminar todo tipo de residuos para garantizar que el calabacín puede recibir la cantidad máxima de nutrientes adecuada. Es recomendable remover el suelo con un rastrillo para que pueda quedar bien ventilado. Hay que humedecer el terreno  y mezclan con fertilizantes a una profundidad de 5 centímetros. Introduce las semillas en el suelo y crea un montículo pequeño de tierra para introducir entre 2-3 semillas. Después cúbrelas ligeramente.

El calabacín es una planta que requiere bastante espacio, por lo que es recomendable guardar aproximadamente unos 50 centímetros entre cada montículo con semillas. Las semillas que hemos sembrado para germinar en tan sólo unos cuantos días. Si has terminado más de una semilla en cada agujero, es recomendable conservar la más fuerte. No tires de la planta débil puesto que puedes dañar las hojas. Podar a nivel del suelo es suficiente.

Cosecha y mantenimiento

El mantenimiento del calabacín es relativamente sencillo. Tan sólo es necesario realizar una poda para eliminar el crecimiento excesivo de la mata y favorecer la producción de frutos. A lo largo del siglo de crecimiento deberás ir retirando hojas que se encuentren en malas condiciones para permitir un mejor desarrollo. De forma ocasional tan sólo tendrás que limpie algunas flores para que puedan desencadenar su función y no pudrir se con facilidad. También se recomienda hacer una limpieza de frutos regularmente. Esta limpieza se basa en suprimir aquellos frutos que tengan daños por enfermedades, malformaciones o un crecimiento excesivo.

La cosecha se da aproximadamente al mes y medio y continúa la producción durante todo el verano hasta que las temperaturas empiezan a bajar en otoño. Si se dejan mucho tiempo, los frutos empiezan a formar semillas y la planta comienza a debilitarse dejando de producir más flores. Para saber si la madurez del fruto es la suficiente, basta con clavar la uña en la piel y si penetra fácilmente es que ya está maduro.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre cómo y cuándo sembrar calabacín.

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