sandía amarilla

No hay duda de que, en las fruterías, de vez en cuando nos podemos encontrar con algunas frutas y verduras que captan nuestra atención porque se salen de la norma. Y no porque sean nuevas y no las hayamos visto nunca; sino porque pueden dar una vuelta de tuerca a las que conocemos. Eso es lo que ocurre con la sandía amarilla.

Espera, ¿no has visto una sandía amarilla? ¿No sabes nada sobre ella? Cualquier día te la encontrarás en el mercado y, ya sea que la hayas visto, o que te pille de nuevas, no está de más saber un poco sobre esta nueva fruta que puedes comprar.

Características de la sandía amarilla

Características de la sandía amarilla

Imagina las sandías en la frutería de tu barrio o en el supermercado. La gran mayoría de ellas están cerradas, pero siempre tienen en exposición algunas abiertas para que veas cómo pueden salirte. Pero, ¿y si resulta que ves una sandía amarilla en ese expositor y un cartel en el que las anuncien como tales? ¿Existen de verdad?

Pues lo cierto es que sí. Estas sandías surgieron de unas semillas de Taiwán que dieron como resultado una sandía con su color característico, el rojo, cambiado. Por fuera, son sandías exactamente iguales que las rojas, pero una vez las cortas te das cuenta que su tono rojo ha sido sustituido por uno amarillo anaranjado, con pepitas y todo.

La sandía amarilla de Jujuy, donde se producen, en Argentina, se caracteriza por estar genéticamente modificadas. Conservan todo el valor nutricional de las sandías normales, solo que en este caso le han inyectado más carotenoides, es decir, pigmentos vegetales (que antes de que preguntes son naturales) para producir la fotosíntesis, de ahí que tengan ese atípico color amarillo. Estos carotenoides son muy buenos para evitar la degeneración macular de los ojos, es decir, que tienes una fuente con todos los beneficios de la sandía más un plus para conservar el sentido de la vista.

Otro de los nombres que recibe es el de «sandía melón» debido a que se asemeja al color de los propios melones, Graciosa o Melchora.

Los propios agricultores, así como los fruteros y toda persona que manipula estas sandías ha de tener un especial cuidado y es que, en la mayoría de los casos, no se distingue una sandía roja de una amarilla por su exterior; son totalmente iguales. Solo cuando la abres descubres si es de un color u otro. Y teniendo en cuenta que las amarillas son más caras que las rojas, es entendible que tengan cuidado para no perder dinero.

Si lo que te preguntas es a qué sabe, lo cierto es que no es muy diferente de la sandía roja. La única diferencia que se le nota, y siempre después de probarla varias veces, es que es más dulce que la roja, dependiendo del estado de maduración que tenga. Así, se asemeja más al dulzor de un melón (que no al sabor) que a la sandía (que en la mayoría de ocasiones no está dulce).

La diferencia entre la sandía amarilla y la sandía Pekín

La diferencia entre la sandía amarilla y la sandía Pekín

Sí, has de tener cuidado porque no son lo mismo las sandías amarillas que las sandías Pekín, que también son amarillas. Estas últimas son en esa tonalidad pero, al contrario que las otras, son crujientes (las sandías amarillas tienen la misma textura que las rojas). Su peso es menor, no pesan más de cuatro kilos.

Además, las semillas de las sandías Pekín son traslúcidas y muy blanditas, al contrario que las rojas y amarillas, que son negras y duras.

¿Y por qué salieron así? Debido a una modificación «genética». Lo que hicieron fue que tomaron el polen de una planta macho de una variedad, y polinizaron a una planta hembra de otra variedad. Así, surgió esta nueva variante.

¿Dónde se produce la sandía amarilla?

Como te hemos dicho, la sandía amarilla de Jujuy es originaria de Taiwan. Un agricultor, animado por un amigo, decidió probar las semillas de sandía amarilla para ver si salían y eran rentables. Tal fue su éxito que, cuando se enteraron de ellas y llegaron los primeros frutos a maduración, todos quisieron consumirlas.

El propio productor, decidió llevar sus ejemplares a una exposición de la industria alimentaria causando sensación. Y así nacieron las sandías amarillas.

Hoy día no tenemos que irnos ni a Taiwán ni a Argentina a por sandías amarillas. Las tenemos bastante más cerca ya que se cultivan en Salamanca. Concretamente, en las zonas de San Pedro de Río Seco, Vitigudino, Ciudad Rodrigo, La Alameda de Gardón o Villar de Argañan.

Por tanto, es fácil de encontrar en España, aunque no todas las fruterías o supermercados apuestan por ella por ser un producto que aún muchos consumidores son reacios a comprar, sobre todo porque su precio es superior al de la sandía roja.

¿Qué beneficios tiene la sandía amarilla?

¿Qué beneficios tiene la sandía amarilla?

Entre las propiedades de la sandía amarilla están todas las de una sandía roja. Es muy rica en vitaminas A, B y C, en minerales como el magnesio, así como en carotinoides.

Todo ello te ayudará a:

  • Tener una fruta antioxidante.
  • Ser diurética (contra la retención de líquidos).
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Aliviar problemas digestivos.
  • Mejorar la hipertensión.
  • Crecimiento óseo.
  • Tratamiento de la diabetes.
  • Contra problemas cardiovasculares.
  • Previene la degeneración de la mácula ocular.
  • Contra la impotencia sexual o disfunción eréctil.

¿Cuánto cuesta una sandía amarilla?

Y hablemos de precios. Por una parte, tenemos el precio de las semillas de sandía amarilla. Las semillas de sandía «melón» se venden caras. 3 semillas solo se encuentran por 2,40 euros. De hecho, por Internet es como vas a encontrarlas, ya que es muy complicado dar con una tienda online que venda sandías amarillas listas para consumir.

En los supermercados y fruterías también es complicada, pero no imposible si el frutero quiere. Ahora bien, el precio puede duplicar o incluso triplicar el de una sandía roja, razón por la que muchos no la ofrecen a sus clientes si saben que no van a venderla.

No hay duda que, por todas las propiedades y si eres de los que les gusta la fruta dulce, vas a querer probarla así que, si lo haces, coméntanos qué te ha parecido la sandía amarilla.

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