Ruellia simplex

Las plantas con flores son de los elementos que quedan de maravilla en cualquier lugar. El motivo es simple: sean grandes o pequeñas, muchas de ellas tienen colores tan vistosos que podemos utilizarlas de excusa para hacer algo tan sencillo como lo es sonreír.

Además, podemos considerarnos afortunados, porque hay una gran variedad de géneros que producen flores preciosas. El de las Ruellia es uno de ellos.

Origen y características de las Ruellia

El género de las Ruellia está comprendido por unas 900 especies de hierbas perennes y arbustos pertenecientes a la familia Acanthaceae. Se encuentran distribuidas especialmente por las Américas, en concreto, desde México hasta América Central.

Si nos centramos en sus características, hay que decir que sus hojas varían mucho de forma dependiendo de la especie: algunas son elípticas, otras ovadas, algunas otras son obovadas e incluso hay algunas que las tienen oblongo-espatuladas. Los márgenes también son distintos, pudiendo ser crenado, dentado o entero.

Las flores pueden ser solitarias, esto es, que brota una en el tallo floral, o por el contrario aparecer agrupadas, algo que llamamos inflorescencia. Tienen forma acampanada, y su color es el azul/morado, blanco, amarillo o rojo.

Principales especies

Como hay tantas, nos vamos a quedar con las más populares:

Ruellia brittoniana

La Ruellia es una planta de flores moradas

Su nombre científico actual es Ruellia simplex. Se trata de una planta perenne nativa de México, Caribe y Sudamérica conocida por los nombres comunes de petunia mejicana, petunia silvestre de Britton y campanita mejicana. Crece hasta los 0,90 metros de altura, y sus flores son de color azulado a púrpura, con un diámetro de 7,6 centímetros.

Ruellia makoyana

La Ruellia makoyana es una planta de flores rosas

Imagen – Wikimedia/Stan Shebs

Es una planta perenne que crece como mata tupida y redondeada. Es originaria de Sudamérica, y crece hasta alcanzar los 60 centímetros de altura. Sus flores son de un bonito color rosa, y miden unos 4-5 centímetros de diámetro.

Ruellia tuberosa

La Ruellia tuberosa tiene flores lilas

Imagen – Wikimedia/Vengolis

Conocida como jaquita o yuquilla de Venezuela, es una planta herbácea perenne originaria de buena parte de América Latina, desde México hasta Perú. También crece en el sudeste de Asia y en África. Alcanza entre los 30 y los 60 centímetros de altura, y sus flores son azuladas.

¿Cuáles son los cuidados que hay que darles?

Cuando el clima acompaña, la Ruellia es una maravilla, ya que puede cultivarse en el exterior, consiguiendo así, además, que atraiga a algunos insectos que pueden sernos de gran ayuda en el huerto, como las abejas. Pero si en nuestra zona el invierno es más bien frío, tampoco deberemos de preocuparnos demasiado. Su utilidad como planta de interior es muy interesante, debido a su mantenimiento, como vamos a ver a continuación, no es complicado.

Ubicación

Vamos a empezar por la ubicación. ¿Dónde ha de estar nuestra planta de Ruellia? Siempre que sea posible, lo más recomendable va a ser tenerla en el exterior, en una zona expuesta al sol.

Pero como decíamos antes, también se puede disfrutar en casa, pero para ello la habitación elegida debe de cumplir con ciertas características:

  • Ha de haber mucha claridad, es decir, tiene que disponer de ventanas a través de las cuales entre mucha luz (solar) del exterior.
  • No ha de haber corrientes de aire. En caso de que las haya, la planta ha de estar situada en un rincón donde no le lleguen.
  • La humedad ambiental alrededor de la Ruellia debe de ser alta. Esto se consigue con un humidificador, o bien poniendo recipientes llenos de agua alrededor de la maceta.

Tierra o sustrato

La Ruellia humilis es una planta pequeña

Imagen – Flickr/peganum // Ruellia humilis

  • Jardín: si se va a plantar en el suelo, la tierra ha de ser rica en nutrientes, y ligera.
  • Maceta: el sustrato ha de ser ligero, poroso. Es imprescindible que la maceta tenga agujeros en su base, puesto que de lo contrario la planta no sobreviviría.

Riego

El riego es la tarea que más puede costar dominar. Por un lado, se debe de evitar que la tierra permanezca encharcada demasiado tiempo; quiero decir, es normal que al regar se encharque un poco, pero la tierra ha de ser capaz de absorberla y drenarla lo más rápido posible. Si pasan más de dos minutos, tendremos que mejorar el drenaje de esa tierra, mezclándola por ejemplo con perlita o arlita.

Por otro lado, tampoco es bueno que la planta Ruellia pase sed. Si está la tierra seca mucho tiempo lo va a pasar mal (este tiempo variará dependiendo de la estación del año, puesto que las necesidades de agua no serán las mismas un verano con 38ºC de máxima, que un invierno con 10ºC; cuanto más alta sea la temperatura, y más seco sea el ambiente, menos horas deberá de estar la tierra seca).

Así pues, las primeras veces es preferible comprobar cuán húmeda está la tierra. Para esto puedes simplemente escarbar un poco con los dedos, o utilizar un palo de madera fino.

Si necesitas saber más o menos cuántas veces regar, decirte que si el clima es muy cálido y seco, será necesario hacerlo cada 2 o 3 días.

Abonado

Mientras la planta esté creciendo y floreciendo, es aconsejable abonarla con un abono para plantas de flor, aunque también es interesante echarle un poco de humus de lombriz.

Multiplicación

La Ruellia se multiplica por semillas desde primavera hasta verano. Una vez las consigas, siémbralas en semilleros en el exterior, donde les dé el sol de manera directa.

Poda

No es necesario podarla, pero sí que has de quitarle las flores marchitas y las hojas secas a medida que vaya siendo necesario.

Rusticidad

Las Ruellia son plantas muy sensibles al frío. Es muy recomendable que la temperatura no baje de los 10ºC.

La Ruellia inundata es una flor perenne

Imagen – Flickr/Barry Hammel // Ruellia inundata

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