El gladiolo produce flores vistosas

Al hablar de los cormofitos, así de entrada, es posible que no sepas bien a qué tipo de plantas nos referimos. Pero créeme, en este grupo se encuentran unos de los géneros que más frecuentemente embellecen los jardines y las terrazas.

Las flores que producen son tan elegantes y tienen colores tan bonitos, que es difícil no pararse a contemplarlas. Además, muchas de ellas desprenden un aroma muy agradable.

¿Qué es?

Los helechos son cormofitos

El término cormofito tiene dos significados. El primero es el siguiente: se trata una planta perenne, es decir, que vive más de dos años, que tiene un cormo, y que pierde su parte aérea (hojas, tallos) durante el invierno. Un cormo es un tallo subterráneo, que presenta la base hinchada y que también tiene ciertas protuberancias a partir de las cuales surgen las yemas, y de ahí las hojas y flores. Está compuesto por hojas secas que protegen el interior.

Tiene varias similitudes con los bulbos; de hecho, las plantas cormofitas se suelen meter dentro del grupo de las bulbosas, y se suelen cultivar del mismo modo. Sin embargo, a pesar de que ambos tallos acumulan sustancias nutritivas y tienen más o menos la misma forma, si a un cormo le hacemos un corte transversal no veríamos anillos concéntricos tan fácilmente como sí sucedería si cortásemos un bulbo.

El segundo significado es más simple: es una planta que tiene raíces, tallos y hojas, y vasos conductores de savia en todas sus partes. Estas son las más comunes, y las más abundantes también. Aquí se incluyen todas las plantas espermatofitas (las que producen semillas), y las pteridofitas (que son los helechos).

Su origen se remonta a hace más de 300 millones de años. Antes de ellas, las pocas plantas que había solo se encontraban en los océanos, puesto que se sabe que fue ahí donde se originó la vida. El paso de un medio acuático a uno terrestre supuso un cambio enorme, ya que para poder sobrevivir debían de aprender a aprovechar la luz del sol al mismo tiempo que se evita la pérdida de agua.

Y, ¿cómo lo hicieron? Pues adaptando la estructura de las hojas. En concreto, modificando la epidermis, que tiene una o más capas de células que forman la cutícula. Este es un recubrimiento que hace que la hoja sea impermeable. Asimismo, gracias a ella se impide que el agua del interior se pierda.

¿Cuáles son las partes de un vegetal cormofito?

Este tipo de plantas se componen de raíces, tallos y hojas. Pero, aunque se diferencien bien cada una de las partes, todo surge de un mismo punto. Las raíces brotan y crecen hacia el interior de la tierra, y tanto las hojas como el tallo surgen en la parte de arriba.

6 ejemplos de cormofitos

Hay muchísimas plantas que entran dentro de este grupo, tantas que sería imposible nombrarlas todas en un mismo artículo. Por eso, hemos seleccionado algunas para que te hagas una idea de cómo son:

Asplenium

El Asplenium es un helecho

Los Asplenium son helechos originarios de Australia y Europa que se caracterizan por presentar un rizoma corto del que brotan las hojas llamadas frondes. Estas pueden ser simples y lanceoladas, o bien estar muy divididas. Su altura varía mucho dependiendo de la especie, pudiendo medir 20 centímetros a casi un metro.

Crocus Los Crcosus son bulbosas

Las plantas del género Crocus son unas de las que presentan un cormo. Se encuentran en Europa, Asia y África del Norte. No suelen superar los 30 centímetros de altura, y sus hojas son verdes y largas. Las flores miden unos 15 centímetros de alto, y brotan en primavera.

Dioon

El Dioon es un arbusto cormofito

Imagen – Wikimedia/andy_king50

Los Dioon son plantas originarias de América. Se parecen bastante a las Cycas, y de hecho pertenecen a la misma orden (Cycadales), pero su porte y hojas, así como sus inflorescencias son algo distintas. Pueden alcanzar una altura de 1-2 metros, con hojas verdes, pinnadas con pinnas cortas, y coriáceas.

Helianthus

El girasol es un cormofito

Aquellas plantas que pertenecen al género Helianthus son herbáceas anuales o perennes que alcanzan una altura de entre 1 y 5 metros. Desarrollan tallos erectos o ascendentes, y sus hojas son por lo general grandes, midiendo hasta 12 centímetros, de color amarillo.

Pinus

El pino es una conífera

Imagen – Wikimedia/Katja Schulz

Las plantas del género Pinus son los pinos, unas coníferas originarias del hemisferio norte que suelen crecer como árboles (rara vez como arbustos) que tienen la copa piramidal o redondeada. El tronco crece algo inclinado, llegando a medir más de 7 metros de altura. Pueden encontrarse en bosques de gran altitud, pero también cerca del mar, como el Pinus halepensis por ejemplo.

Rhopalostylis

Las Rhopalostylis son palmeras

Imagen – Flickr/Katja Schulz

Las especies del género Rhopalostylis son palmeras originarias del Pacífico Sur. Presentan un tronco delgado de unos 30 centímetros, y hojas pinnadas de entre 3 y 5 metros de longitud. Pueden alcanzar una altura de 10-15 metros dependiendo de la variedad.

Como ves, de cormofitos hay muchísimos. El hecho de que haya tantos, hace que sean un grupo de plantas muy interesante, puesto que son muchas las que son ideales para cultivar en cualquier sitio.

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