Las plantas en interior necesitan cuidados especiales

Las plantas que se tienen en interior necesitan cuidados especiales. Hay que tener en cuenta que están en macetas, y que por lo tanto la cantidad de tierra de la que disponen es limitada. Además, dentro de la vivienda hay un microclima cuyas características son diferentes a las que hay fuera, ya que no hay viento, ni lluvia, y las temperaturas se mantienen más o menos estables durante todo el año.

Por eso, cuando nos preguntamos por qué se secan las puntas de las hojas de las plantas de interior es muy posible que encontremos las causas en la manera que tenemos de cuidarlas. Pero no es en esto en lo único que tendremos que pensar.

Razones por las que se secan las puntas de las hojas de las plantas de interior

Existen varias causas, algunas de ellas son muy fáciles de solucionar, pero hay otras que no lo son tanto, ya que a veces las puntas secas son un síntoma de que a la planta le ocurre algo serio:

  • Roce contra la pared, y/o están en una zona de paso
  • Ambiente seco
  • Corrientes de aire
  • Necesita una maceta más grande
  • Falta o exceso de agua
  • Plagas y/o enfermedades

Ahora que las conocemos, pasemos a hablar más en detalle sobre cada una de ellas.

Roce contra la pared – Están en una zona de paso

La kentia es una palmera que vive bien en interior

Imagen – Be.Green

Las plantas crecen. Cuando compramos una tenemos que ser muy conscientes de esto, ya que significará que irá necesitando cada vez más espacio: una maceta más grande, más tierra, y también estar cada vez más alejada de la pared. Si ponemos por ejemplo una kentia pegada a la misma, las puntas de las hojas que estén rozando la pared no tardarán nada en secarse.

Y algo parecido sucederá si las ponemos en una zona por la que pasamos a diario. Los pasillos, así como las entradas y salidas de las habitaciones son lugares en los que las puntas de las hojas de las plantas se secan con frecuencia. ¿Por qué? Porque cada vez que pasamos cerca de ellas, aunque no las rocemos, se genera una corriente de aire que hace que se deshidraten; y si además las rozamos, poco a poco las iremos rompiendo también.

¿Qué hacer?

Lo primero es no preocuparse en exceso. Es decir, este es un problema más que nada estético, que tiene fácil solución. Simplemente tenemos que poner nuestras plantas más lejos de la pared, y evitar pasar cerca de ellas si están en una zona de paso o, si eso no es posible, cambiarlas de habitación.

Aquellas puntas que estén secas no se recuperarán, pero se pueden recortar si se quiere.

Ambiente seco

Las plantas que tenemos en interior suelen ser originarias de las selvas tropicales lluviosas, donde la humedad del aire es alta. Por este motivo, en casa las hojas tienden a secarse, ya que el ambiente suele ser seco, a menos que estemos en una isla o cerca de la costa. De todas formas, si tienes dudas te recomendamos consultar este dato con una web de meteorología de tu país (por ejemplo, tienes la de la AEMET si estás en España). Si ves que está por debajo del 50%, entonces tendrás que tomar algunas medidas para que tus plantas no empeoren.

¿Qué hacer?

Hay varias cosas que puedes hacer:

  • Rociar con agua de lluvia o sin cal las hojas en verano.
  • Colocar recipientes con agua alrededor de la maceta.
  • Agrupar las plantas, poniéndolas cerca las una de las otras pero sin que se rocen.

Corrientes de aire

Las plantas de interior pueden sufrir por exceso de agua

Imagen – Flickr/John Lillis

¿Tienes tus plantas cerca del aparato del aire acondicionado, ventilador o una ventana que abres con frecuencia? Entonces he aquí la causa de por qué se están secando las puntas. Estas corrientes de aire resecan el ambiente, y eso es justo lo que no quieren las plantas. Si el ambiente es seco tienen más dificultades para aprovechar mejor el agua que absorben las raíces del sustrato.

¿Qué hacer?

No es algo demasiado serio tampoco siempre que se detecte a tiempo. De hecho, solo hay que llevar las plantas a otra zona, donde no lleguen corrientes de aire.

Necesita una maceta más grande

Llega un momento en el que las raíces ya han ocupado todo el espacio que tienen disponible, y las puntas de las hojas se secan. El crecimiento se detiene, y de continuar así mucho tiempo, toda la planta se debilitará. Por ello, es importante que se trasplante de vez en cuando.

¿Qué hacer?

Si vemos que las raíces sobresalen por los agujeros de la maceta, tenemos que plantarla en otra más grande. Pero si no sobresalen pero ya han pasado más de dos años del último trasplante, tenemos que mirar si necesita un cambio cogiéndola por la base del tallo principal y tirando de ellas hacia arriba con suavidad, como si quisiéramos sacarla. En el caso de que el pan de tierra salga sin desmoronarse, será conveniente plantarla en una maceta de mayor tamaño.

Los trasplantes se harán una vez que la primavera se haya asentado y las temperaturas empiecen a superar los 18ºC de mínima.

Falta o exceso de agua

Si hay algo de lo que no podemos olvidarnos nunca todos aquellos tenemos alguna planta en interior es del riego. Es importante mantenerla hidratada para que tenga oportunidad de crecer, pero también lo es que reciba la cantidad de agua que necesita y cada vez que toque. De hecho, en general hay que regar un par de veces a la semana durante el verano, y una vez por semana el resto del año; aunque todo dependerá del clima que haya en la zona y del tipo de planta, puesto que hay algunas, como las suculentas, que resisten mejor la sequía que otras.

Pero, ¿cómo saber si tiene falta o por el contrario exceso de agua?

  • Falta de agua:
    • La planta puede mostrarse »triste», con las hojas caídas (como si colgaran)
    • Las puntas de las hojas nuevas amarillearán y se secarán
    • El sustrato estará seco
    • Si tiene flores, abortarán y se secarán
  • Exceso de agua:
    • Las puntas de las hojas más viejas empezarán a perder color, y pueden secarse
    • El sustrato estará muy húmedo, incluso puede tener hongos o verdina
    • En caso de que tenga flores, es probable que se marchiten
    • Las raíces irán muriendo, volviéndose casi siempre primero de color marrón oscuro y después negras

¿Qué hacer?

En el caso de que tenga falta de riego lo que haremos será coger la maceta y meterla en un recipiente con agua. La dejaremos ahí el tiempo que haga falta hasta ver que toda la tierra está húmeda de nuevo. A partir de entonces, regaremos más seguido.

Pero si la hemos regado demasiado, tendremos que hacer lo siguiente:

  • Sacar la planta de la maceta: aprovecharemos para retirar la tierra que esté suelta, y de paso ver cómo están las raíces, ya que si a simple vista vemos que están negras o que empiezan a ser atacadas por hongos (algo que sabríamos seguro si estuviesen cubiertas de moho blanco o rosa), tendríamos que tratarlas con fungicida polivalente (en venta aquí).
  • Envolver el pan de tierra o cepellón con papel absorbente: si absorbe rápido la humedad, se lo quitaremos y pondremos otro nuevo.
  • Dejarla en un lugar seco y protegido durante unas 12 horas: así la tierra tendrá tiempo para secarse algo más.
  • Plantarla en una maceta nueva con sustrato, también nuevo: dado que las plantas que han sufrido exceso de agua son muy vulnerables al ataque de hongos, no podemos arriesgarnos a plantarlas en la misma maceta y con la misma tierra que han tenido hasta ahora. Si no tienes claro qué sustrato usar, no te preocupes: aquí tienes una guía que te servirá para elegir el más adecuado para tu planta.
  • Tratar con fungicida: independientemente de si las raíces estaban bien o no, y de si las hemos tratado ya o no, no está de más tratar toda la planta con fungicida. Más vale prevenir.

Plagas y/o enfermedades

La araña roja es una de las plagas más comunes en plantas de interior

Imagen – Wikimedia/Gilles San Martin

Aunque estén en interior, las plantas también pueden tener problemas de plagas y/o enfermedades. Si hablamos de las primeras, cochinillas, arañas rojas, moscas blancas y pulgones son muy comunes; y si hablamos de las segundas, el oídio, el mildiu y la roya son habituales cuando se riegan demasiado. Si bien hay otras, como las transmitidas por virus y bacterias, que también pueden afectarles, son más raras.

¿Cómo saber si tienen plagas y/o enfermedades? Identificando los síntomas:

  • Puntas secas o decoloradas
  • Viendo al propio insecto
  • Aparición de moho gris, blanco o rosa en alguna de sus partes
  • Manchas rojas o anaranjadas en las hojas
  • Pudrición de las hojas y tallos, una reacción común en los cactus y crasas
  • Hojas deformadas

¿Qué hacer?

Lo primero es saber si lo que tiene son plagas o enfermedades. Si es una plaga es fácil porque veremos al insecto en alguna parte, y casi siempre será en el envés de las hojas. En caso de duda, no hay nada como usar una lupa. Inspeccionaremos bien toda la planta, y si vemos que algo se mueve, entonces es que tiene alguna plaga. Y de ser así, recomiendo tratarla con insecticidas naturales y efectivos, como la tierra de diatomeas (en venta aquí) o el jabón potásico:

Si tiene alguna enfermedad, el primer paso es ver si se trata de hongos. Para ello, solo tenemos que pasar el dedo por encima, y si se nos ensucia, sin duda podremos afirmar que hay alguno que la está perjudicando. El tratamiento consiste en tratar con fungicida, como el cobre.

Pero si tiene virus o bacterias, entonces por desgracia solo podremos cortar las partes afectadas y esperar. No existe tratamiento que los elimine. Además de eso, es importante que llevemos a la planta enferma o con plagas a una habitación aparte, lejos de las otras. De este modo evitaremos que se contagien.

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