Cocos nucifera

Con la tan esperada llegada del buen tiempo, son muchas las especies de palmeras que comienzan a florecer, o cuyos frutos terminan de madurar. Las semillas son el resultado de la polinización, y ese es el método que utilizan las plantas con flor (llamadas angiospermas) para reproducirse. Hay algunas palmáceas que se pueden reproducir asexualmente, es decir, separando los retoños basales de la planta madre. Esta técnica sólo se podrá realizar en especies multicaules, como la Phoenix reclinata, Raphis excelsa, o la Dypsis lutescens.

Así pues, si deseas tener una palmera en tu jardín o en maceta, toma nota de estos consejos y trucos.

Reproducción por semillas

Palmeras germinadas

Palmeras germinadas

En la naturaleza, incluso en jardines o parques, las palmeras no tienen ninguna dificultad para conseguir que sus flores se polinicen, ya que la fauna dispuesta a realizar ese trabajo es más que suficiente. El problema puede surgir cuando sólo tenemos una especie en concreto a unos 2-3 km a la redonda. En este caso sí que podría llegar a fructificar, pero la semilla no sería fértil y no nos serviría.

Para comprobar la viabilidad de las semillas, introdúcelas en un vaso con agua a temperatura ambiente durante 24 horas. Las que se han hundido son las que puedes sembrar, en cambio las que flotan se desecharán. Un truco para garantizar que germinarán es recolectarlas directamente de la palmera en cuanto veamos que algunas empiezan a caer al suelo.

Una vez en casa, se pueden sembrar en semilleros individuales, bandejas, envases de leche previamente lavados,… en fin, en cualquier cosa que se te ocurra. No te olvides de mantener un cierto grado de humedad en el sustrato para que germinen sin dificultad.

Reproducción por esquejes

Raphis excelsa

Raphis excelsa

La reproducción por esquejes o asexual no es muy utilizada en jardinería, debido a que la probabilidad de tener éxito es baja, y se necesita tener un control de las condiciones climáticas en todo momento para que todo vaya bien. Aún así, y como curiosidad, veamos en qué consiste:

  • Con un serrucho previamente desinfectado, se hace un corte lo más próximo posible al tronco principal. Después, se pone pasta cicatrizante para evitar la entrada de hongos a la palmera.
  • A continuación, en un invernadero que disponga de los aparatos necesarios para controlar la humedad (entre el 40 y el 60%) y la temperatura (manteniéndola en unos 20º), se planta el esqueje impregnado con hormonas enraizantes en una maceta con sustrato que facilite el drenaje. Una mezcla apropiada sería 60% turba negra + 30% perlita + 10% de humus de lombriz, aunque también se utiliza perlita sola.

Los esquejes de palmera rara vez emiten raíces. El problema radica en que son muy sensibles a la podredumbre, y en muy poco tiempo los hongos los atacan. Es por ello que este es un método de reproducción que utilizan más los expertos.

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