Hay muchos tipos de coníferas

En el mundo podemos encontrar muchos tipos de coníferas, unos árboles muy especiales que tienden a crecer de manera lenta pero que son capaces de vivir milenios. Los jardineros las plantan sobre todo en terrenos amplios, ya que sus raíces suelen tener un gran desarrollo y, por lo tanto, requieren de mucho espacio; aunque también hay especies que se pueden trabajar como bonsáis.

Si bien es posible que pienses que todas las coníferas son prácticamente iguales, y de hecho son muy parecidas entre sí, hay características que las hacen diferentes, únicas.

Abeto de Corea (Abies koreana)

El Abies koreana es una conífera perennifolia originaria de Corea del Sur. Alcanza una altura de 10 a 18 metros, con un tronco de tan solo 70 centímetros de diámetro. Sus hojas son lineares, de color verde claro, y con una longitud de apenas 2 centímetros. Los conos miden 7 centímetros de largo por 2 centímetros de ancho, y adquieren un color púrpura cuando terminan de madurar.

Se encuentra en peligro de extinción. Resiste hasta los -20ºC.

Ciprés (Cupressus sempervirens)

El Cupressus sempervirens es una conífera perennifolia que crece en la región mediterránea. Su altura es de 25-30 metros, y desarrolla un tronco recto o ligeramente inclinado dependiendo de las condiciones en las que se encuentre. Las hojas tienen forma de escamas, y son verdes. Sus conos son cilíndricos, de unos 2-3 centímetros de diámetro, y marrones al madurar.

Tiene una esperanza de vida de 1000 años. Crece en terrenos generalmente arcillosos y bien drenados. Soporta las heladas de hasta los -18ºC.

Pícea (Picea abies)

La Picea abies es una conífera originaria del centro y este de Europa, que alcanza una altura de entre 30 y 50 metros. Tiene una copa piramidal con hojas aciculares de color verde. Los conos o piñas son colgantes, de forma ovoide y miden entre 10 y 18 centímetros de largo cuando terminan de madurar.

Su esperanza de vida puede superar los 4000 años. Eso sí, es una planta que necesita un clima templado e incluso fresco, pues no tolera los veranos calurosos (30ºC o más) ni las sequías. Resiste hasta los -20ºC.

Pino canario (Pinus canariensis)

Vista del Pinus canariensis

Pinus canariensis – Imagen – Wikimedia/Victor R. Ruiz from Arinaga, Canary Islands, Spain

El Pinus canariensis es, como su nombre indica, una especie nativa de las Islas Canarias (España), donde se considera símbolo natural de la isla de La Palma. Alcanza una altura de 40-60 metros, teniendo un tronco de hasta 2,5 metros de diámetro como máximo. Las hojas son aciculares, verdes y se mantienen en la planta durante mucho tiempo. Las piñas tardan entre dos y tres años en madurar, pero cuando lo hacen miden entre 12 y 18 centímetros de largo por 8 a 10 centímetros de diámetro.

Se trata de una especie resistente al fuego, capaz de rebrotar con relativa rapidez tras un incendio forestal. Resiste las heladas de hasta los -6ºC.

Pino del Paraná (Araucaria angustifolia)

La Araucaria angustifolia es una conífera pirófila

Imagen – Wikimedia/Webysther Nunes

La Araucaria angustifolia es una conífera perennifolia originaria de América del Sur, en concreto de Brasil donde se encontraron los primeros fósiles que datan de hace 200 millones de años. Hoy en día crece también en Argentina, Paraguay y Uruguay. Alcanza los 50 metros de altura, y desarrolla un tronco recto y grueso de hasta 2,5 metros de diámetro. Las ramas son muy características, ya que brotan de tal manera que adquieren forma de candelabro. Sus hojas son aciculares, de color verde oscuro, y coriáceas. Sus conos masculinos son oblongos, mientras que los femeninos son globosos.

Es una especie en peligro crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Resiste hasta los -7ºC.

Pino de Wollemi (Wollemia nobilis)

La Wollemia nobilis es la única especie del género Wollemia. Pertenece a la familia de las araucarias (Araucariaceae) y se considera un fósil viviente puesto que se encontraron restos que datan de hace unos 200 millones de años. Es originaria de Australia, es perennifolia y crece hasta los 40 metros de altura. Tiene un tronco cuya corteza es marronácea. Este suele ramificar con rapidez desde la base, formando vástagos, por lo que es fácil que forme grupos. Sus hojas son lineares, planas y verdes, con una longitud de hasta 8 centímetros, y los frutos son conos, que pueden ser alargados y por lo tanto femeninos, o cónicos.

Se encuentra en peligro crítico de extinción por la UICN. Resiste las heladas de hasta los -5ºC, y necesita suelos ácidos para poder desarrollarse con normalidad.

Secuoya roja (Sequoia sempervirens)

Vista de la Sequoia sempervirens, un tipo de conífera

Imagen – Flickr/brewbooks

La Sequoia sempervirens es una conífera perennifolia originaria de Estados Unidos, en concreto desde Oregon hasta California. Es una especie que puede llegar a ser muy alta, puesto que se han encontrado ejemplares de 115’61 metros de altura con un tronco de 7’9 metros de diámetro. Dicho tronco es cilíndrico y recto, y ramifica a varios metros del suelo. Las hojas son alargas y verdes, de entre 15 y 25 milímetros de longitud. En cuanto a los conos, son ovoides. Puede vivir unos 3200 años.

Es una especie en peligro de extinción. Resiste hasta los -18ºC, pero no se aconseja cultivar en climas cálidos ni tropicales ya que en estas zonas crece muy, muy lento y suele pasarlo mal cuando llega el verano.

Tejo (Taxus baccata)

El Taxus baccata es una conífera que lleva habitando la Tierra desde hace unos 200 millones de años. Actualmente crece en Europa y el norte de África, llegando a medir una altura máxima de 28 metros y un diámetro de tronco de 4 metros. Las hojas son verde oscuras, lanceoladas y de unos 4 centímetros de largo. El arilo (es decir, lo que vendría a ser el fruto) es cilíndrico y rojo.

Toda la planta es muy venenosa. Su esperanza de vida es de 4000 años, y crece en climas cálidos y templados con facilidad, aunque es lento. Resiste hasta los -18ºC.

Tuya gigante (Thuja plicata)

La Thuja plicata es un árbol de hoja perenne que encontraremos en el oeste de los Estados Unidos. Crece hasta alcanzar los 60 metros de altura, y su tronco se desarrolla hasta medir 2 metros de diámetro. Su follaje es verde oscuro y lustroso, y produce conos ovalados u oblongos de unos 1,5 centímetros de diámetro.

Vive bien en climas templados, pudiendo soportar tanto las heladas de hasta los -18ºC como las temperaturas altas de 30-35ºC. No es exigente en cuanto a suelos, si bien prefiere aquellos que son ricos en materia orgánica.

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