El cactus espiral es una maravilla natural

Imagen – Flickr/Chantal Wagner Kornin

El cactus espiral es una planta exótica, de crecimiento razonablemente rápido y que además tiene unas flores muy bonitas. Se puede cultivar en macetas sin problemas, aunque en una rocalla con otras suculentas también embellecerá, y mucho, el lugar.

Pero si hay algo que debemos de saber a la hora de adquirir un ejemplar es que es muy sensible al exceso de agua. Por este motivo, será importante elegir un sustrato ligero, que filtre el preciado líquido rápidamente, y regar solo cuando sea necesario.

Origen y características del cactus espiral

¿De dónde proviene el cactus espiral? ¿Es obra de los humanos? Bueno, empecemos por el principio. El nombre científico de esta planta es Cereus forbesii cv Spiralis; es decir, que es un cultivar de la especie C. forbesii. Un cultivar es una planta que se ha seleccionado de manera artificial para mantener alguna característica que llame la atención, en este caso, la forma espiralada.

La especie tipo, es decir, el Cereus forbesii es originaria de América del Sur, en concreto de Argentina y Bolivia. Llega a medir 7 metros de altura, y presenta un tallo el cual mide unos 40 centímetros de diámetro aproximadamente. De sus areolas brotan espinas que, en el caso de nuestro protagonista, son muy cortas. Las flores son blancas, con una longitud de hasta 20 centímetros.

Cuidados del cactus espiral

El cactus espiral es una planta suculenta

Imagen – Flickr/Chantal Wagner Kornin

Para cuidar del cactus espiral es necesario tener algunas cosas para asegurarnos de que no le va a faltar de nada, como una maceta con agujeros en su base, sustrato que facilite el drenaje del agua y una regadera. Pero además, es importante que el clima sea suave, puesto que las heladas moderadas le hacen daño.

Así pues, vamos a ver en detalle cómo se cuida esta planta suculenta, y qué medidas debemos tomar si surgen problemas:

Clima y ubicación

El clima, como decíamos, tiene que ser más bien suave o cálido. Soporta el frío, pero las heladas, sobretodo si van acompañadas de nieve, pueden ser fatales para él especialmente si es joven. De hecho, si la temperatura baja de los -2ºC lo más aconsejable es tenerlo dentro casa, al menos hasta que pase el invierno.

Si hablamos de la ubicación donde debemos ponerlo, esta tiene que ser luminosa. No es necesario que le dé el sol de manera directa siempre que se ponga en una zona en la que haya mucha claridad. Ahora bien, sí que recomendamos acostumbrarlo poco a poco a la exposición directa del astro rey, ya que así crecerá algo mejor, con más fuerza.

Ahora bien, si se tiene en interior, lo pondremos en una habitación en la que haya también mucha claridad, pero lejos de las corrientes de aire.

Tierra o sustrato

  • Jardín: el suelo del jardín ha de tener buen drenaje. Si no es así, habría que cavar un agujero de 1 x 1 metro, y llenarlo con sustrato como por ejemplo pómice (en venta aquí
    ). De este modo, se evitaría que las raíces se pudrieran.
  • Maceta: de igual modo, si se cultiva en un recipiente es importante que el sustrato sea el adecuado, como el pómice o la turba mezclada con perlita (en venta aquí) a partes iguales.

Riego

Por lo general, se regará poco. Hay que dejar que la tierra se seque entre un riego y el siguiente, puesto que de lo contrario correríamos el riesgo de que las raíces se pudrieran. Asimismo, a la hora de regar no tenemos que mojar la planta, ya que se podría pudrir.

En caso de que esté en maceta, no hay que ponerle un plato debajo. El agua que no se absorba por la tierra acabará en él, estancada. Así, la planta continuaría teniendo los »pies mojados», y no tardaría en pudrirse. Y eso por no hablar de que los hongos la debilitarían cada vez más.

Abonado

Es interesante que, si se cultiva en maceta, se vaya abonando con un abono para cactus líquido (en venta aquí) o granulado. Seguiremos las indicaciones para que todo vaya bien, en primavera y en verano; aunque también se podría abonar en otoño si el clima de la zona es cálido.

Multiplicación

El cactus espiral se multiplica por esquejes de tallos. Es una planta que, con el paso de los años, llega a ramificar. Así pues, en primavera cortaremos un tallo de unos 20 centímetros y lo dejaremos en una zona fresca, protegida del sol, durante una semana. Durante ese tiempo, la herida se secará y cicatrizará, algo que le ayudará a enraizar.

Después, lo plantaremos en una maceta con agujeros llena de pómice, greda volcánica pequeña (de 1-3mm de grosor), o akadama. Es importante que lo enterremos un poco, aproximadamente unos 3 centímetros, y reguemos. Al finalizar, lo pondremos en semisombra.

Otra opción es multiplicarlo por semillas, también en primavera o en verano. Se siembran en semilleros con tierra para cactus, y se mantienen en semisombra.

Plagas y enfermedades

Las cochinillas atacan al cactus spiral

Imagen – Wikimedia/Whitney Cranshaw

Básicamente, puede verse atacado por: cochinillas, caracoles o babosas, y si hablamos de enfermedades de roya u otros hongos patógenos que viven en el suelo, como el fitóftora.

Se tratan así:

  • Cochinillas: es muy útil y eficaz la tierra de diatomeas (en venta aquí). Solo has de echársela por encima y esperar. Al día siguiente probablemente ya no habrá plaga.
  • Caracoles o babosas: puedes usar remedios caseros como llenar un recipiente con cerveza por ejemplo, pero si hay animales domésticos es preferible proteger el cactus con una red de alambre o metiendo la planta en casa hasta que pasen las lluvias.
  • Hongos: tanto la roya como el resto de hongos son unos microorganismos amantes de la humedad, por eso hay que suspender los riegos y tratar la planta con fungicidas.

Rusticidad

El cactus espiral soporta hasta los -2ºC.

¿Dónde comprar un cactus espiral?

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