El Polypodium vulgare es un helecho

Imagen – Wikimedia/H. Zell

El Polypodium vulgare es un helecho que se puede cultivar en prácticamente cualquier sitio. No es muy alto, pero tampoco es de los que ocupan mucho espacio. Es más, es muy recomendable tenerlo en macetas o jardineras con otras especies parecidas.

Sus requerimientos de luz son, al igual que en la mayoría de helechos, bastante bajos. Esto significa que tendrá un excelente desarrollo en zonas donde los rayos solares no le lleguen directamente a las frondes, esto es, a las hojas.

Origen y características del Polypodium vulgare

El Polypodium vulgare es una planta perenne

Imagen – Flickr/Megan Hansen

Nuestro protagonista es un helecho conocido como polipodio común, y cuyo nombre científico es Polypodium vulgare.  Es originario de América del Norte, Europa, África y Asia, donde crece en zonas sombrías de los bosques y de los muros, casi siempre en suelos muy fértiles y con un pH bajo (entre 4 a 6).

Centrándonos en sus características, es una planta que tiene un rizoma grueso de porte rastrero, gracias al cual puede crecer sin dificultad sobre cualquier sitio: rocas, troncos de los árboles que tenga cerca, y por supuesto también sobre el terreno.

Las frondes, que como decíamos antes no son más que las hojas, son perennes, miden unos 30 centímetros de largo y son pinnadas. En el envés encontraremos los soros, que son los grupos de esporangios (donde se producen las esporas, el equivalente a las semillas), con forma redondeada, de color pardo al madurar.

No tiene flores, por lo que estamos hablando de una planta perteneciente al grupo de las gimnospermas. Un grupo que comparte con las coníferas y, también, con un árbol: el Ginkgo biloba. Como dato curioso, decir que este tipo de plantas son las primeras plantas terrestres que habitaron la Tierra, hace ya más de 320 millones de años. Sin duda, este es un motivo más para querer a los helechos como al Polypodium vulgare.

¿Cuáles son los cuidados que hay que darle?

Mantener este helecho con vida y salud no es muy complicado. Al tener un rango de distribución amplio, puede cultivarse en una gran variedad de climas, desde los tropicales y subtropicales hasta los templados. Así pues, lo que se debe de tener en cuenta cuando se adquiere uno es todo lo que te vamos a contar a continuación:

Ubicación

Esta es una planta que se tiene que cultivar en el exterior; si bien también podría ser interesante tenerla en un patio interior. Pero en un piso, apartamento o casa sin patio no tendría un buen desarrollo ya que le faltaría luz.

Tierra

Los soros del Polypodium vulgares son redondeados

Imagen – Wikimedia/MurielBendel

  • Jardín: la tierra debe ser fértil, ácida y con buen drenaje. Si es rocosa, no hay problema siempre que cumpla con estas características.
    En el caso de que la tierra sea alcalina y/o arcillosa, haz un agujero de unos 50 x 50 centímetros, y rellénalo con sustrato para plantas ácidas.
  • Maceta: es aconsejable utilizar sustrato para plantas ácidas (en venta aquí). Piensa que al crecer en suelos así, ácidos, si se plantase en tierras o sustratos con un pH de 7 o superior, las frondes amarillearían, ya que les faltaría hierro. Este problema se solucionaría con quelatos de hierro, pero ya sabes lo que dicen: mejor prevenir que curar, así que no dudes en utilizar un sustrato adecuado desde el principio. Te evitarás algún que otro quebradero de cabeza.

Riego

Es muy aconsejable regar seguido. El Polypodium vulgare es una planta que quiere bastante agua, muy especialmente durante el verano (y más si este es muy seco y cálido). Por ello, se ha de rehidratar unas 3 veces por semana en plena temporada veraniega, y entre 1 y 2 veces a la semana durante el resto de estaciones.

Tienes que usar agua de lluvia, o en su defecto, agua apta para consumo humano. Si la del grifo tiene mucha cal, llena una botella de 1 litro con esta agua y echa el líquido de medio limón, o si lo prefieres una cucharada sopera de vinagre. De este modo su pH bajará. Comprueba que es así con un medidor de pH, puesto que si baja de 4 tampoco sería bueno para el helecho.

En el caso de que lo tengas en maceta, esta debe tener agujeros de desagüe. Le puedes poner un plato debajo, pero tienes que acordarte de retirar el agua a los 30 minutos de haber regado.

Abonado

Las frondes del Polypodium vulgare son pinnadas

Imagen – Flickr/Joan Simon

La temporada de crecimiento del Polypodium vulgare coincide con la primavera y el verano, si bien en esta última estación es normal que crezca más lentamente si se superan los 30 grados centígrados. En regiones tropicales y subtropicales, así como en las templadas-cálidas, solo dejará de crecer si la temperatura supera los 35-40ºC de máxima, o si baja de los 10-15ºC.

Por lo tanto, será durante esos meses cuando haya que abonarlo con un abono orgánico. Ahora bien, si dudas sobre el pH del agua, abónalo con un fertilizante para plantas ácidas (en venta aquí). De este modo, te asegurarás de que no le falte de nada.

Época de plantación

En primavera será buen momento para plantarlo en el jardín, así como para cambiarlo de maceta si es necesario.

Rusticidad

Es un helecho que resiste heladas de hasta los 7 grados bajo cero.

¿Lo conocías?

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