Las Phalaenopsis son orquídeas que florecen en primavera

Hay quien dice que las orquídeas son las reinas del mundo de las flores. Su elegancia y sus colores llamativos hacen que estas plantas se vean espectaculares en los jardines tropicales o, incluso en el interior de los hogares. Sin embargo, no se les puede dar de beber cualquier tipo de agua, ya que enseguida podrían empezar a tener problemas.

No son plantas muy complicadas; de hecho, el principal inconveniente es el tipo de agua con el que se riega. Así pues, para tenerla preciosa, te voy a decir cómo regar una orquídea.

¿Qué hay que saber sobre el riego de las orquídeas?

El riego de las orquídeas se hará controlado

Para regar una orquídea hay que tener en cuenta varias cosas, como el tipo de planta que es (epífita o terrestre), el lugar donde la tenemos (interior o exterior) y, si está fuera de casa también es necesario saber cómo es el clima. Así que veamos cada uno de estos puntos en detalle:

El riego de las orquídeas terrestres y el de las epífitas es distinto

Hay una gran variedad de orquídeas; de hecho, se estima que hay más de 20 mil especies distintas repartidas en unos 800 géneros. La inmensa mayoría de ellas viven cerca del ecuador, en ambos hemisferios, donde crecen en las selvas tropicales en las que llueve con mucha frecuencia, pero también hay alguna en las regiones templadas, como la Ophrys balearica, la cual es un endemismo (es decir, que solo crece ahí) de las Islas Baleares (España).

Pero todas ellas se pueden clasificar dependiendo de si son epífitas o terrestres: las primeras son aquellas que crecen sobre las ramas de los árboles; las otras en cambio lo hacen en el suelo. También hay otras que son litófitas, que son aquellas que crecen entre las rocas, pero a la hora de cultivarlas se les dan los mismos cuidados que a las epífitas.

Cada una de ellas tiene un sistema radicular distinto:

  • Las raíces de las orquídeas epífitas están diseñadas para absorber la luz y humedad del aire, pero además necesitan estar lo más oxigenadas posible. Por eso, son casi transparentes, y es por ello también por lo que estas plantas se deben de cultivar en macetas de plástico transparente con sustratos adecuados, como la corteza de pino.
    Ejemplos: Phalaenopsis, Cattleya, Coelogyne, Dendrobium.
  • Las raíces de las orquídeas terrestres crecen en dirección hacia el centro de la tierra. Su función es la de mantenerlas sujetas al suelo, así como la de absorber agua y los nutrientes que puedan encontrar en él. Así, estas plantas se han de cultivar en macetas de plástico de color, para mantener a las raíces protegidas de la luz, y con sustratos como la fibra de coco.
    Ejemplos: Cymbidium (esta en realidad puede vivir tanto sobre las ramas como en tierra, aunque se suele tener más en macetas de color), Paphiopedilum, Calanthe, Ophrys.

Riego de las orquídeas epífitas

Como estas plantas se han de tener en macetas transparentes, es bastante sencillo saber cuándo regarlas: cuando sus raíces estén blancas o blanquecinas. Durante el verano veremos que esto pasa con frecuencia, de modo que tendremos que regar más seguido que en invierno.

Eso sí, para evitarles problemas, aconsejamos no ponerles un plato debajo, o al menos si no lo queremos quitar, nos acordaremos de escurrirlo después de cada riego. Si no lo hiciéramos, las raíces se pudrirían, que es por lo que tampoco es buena idea tenerlas en maceteros.

Riego de las orquídeas terrestres

El riego de las orquídeas terrestres es distinto al de las epífitas

El riego de este tipo de orquídeas es diferente al que hay que darle a las epífitas. Al estar en macetas de color, es difícil saber a simple vista cuándo toca regarlas. Por este motivo, lo que haremos será comprobar la humedad de la tierra. Por ejemplo, podemos utilizar un medidor digital, o introducir un palo delgado de madera.

Hay que hacerlo con cuidado de no dañar demasiado a las raíces. Por ello, es mejor si lo introducimos más hacia el borde de la maceta y no cerca del tallo de la planta. Si vemos que está seca, entonces le echaremos abundante agua para rehidratarla.

La ubicación es clave para saber cuándo hay que regar a las orquídeas

Y es que las condiciones del interior de la vivienda no son las mismas que las de fuera. El viento, las temperaturas, la humedad,… Dentro de casa las plantas -todas, sin excepción- necesitan que se las riegue menos que las que están al aire libre, ya que la tierra tarda más en secarse. Así, en invierno regaremos una, o quizá dos veces a la semana, mientras que en verano dos o tres por semana.

En cambio, las que se cultivan fuera, como están expuestas a las condiciones climáticas, sí que deben de regarse con más frecuencia. Pero así y todo tenemos que tener en cuenta que si llueve un día, no hay que regar las orquídeas hasta que no sea necesario. En este sentido, nos puede servir de mucho estar un poco atentos a la previsión del tiempo, ya sea a través de páginas web de meteorología como la de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología, de España) o bien comprando una estación meteorológica doméstica.

¿Qué tipo de agua usar para regar las orquídeas?

Para que tu planta produzca flores año tras año es importante que reciba agua de calidad. Y, ¿qué entendemos como agua de calidad? Muy fácil: al agua de lluvia. Pero claro, no llueve del mismo modo en todos los lugares del mundo, y en algunas regiones es muy difícil poder disponer de ella siempre que se quiera, ¿qué hacer en estos casos?

Si vives como yo en una zona donde las lluvias son muy escasas, puedes optar por regar con agua destilada, de ósmosis o, incluso, puedes rellenar un cubo con agua y dejarla reposar durante una noche. Al día siguiente, se rellenan botellas con el agua que esté más hacia la mitad superior del cubo, y tu orquídea ya tendrá suficiente líquido para una larga temporada.

¿Cuándo regar orquídeas?

Tenemos el agua, pero… ¿cada cuánto se riega esta planta? Depende. En general podemos decir que si tu orquídea es epífita (se venden plantadas en macetas transparentes con corteza de pino), bastará con que te fijes en el color de las raíces: si es blanco, necesita agua. Por otra parte, si es terrestre, lo ideal es regarla unas 2 o 3 veces por semana en verano, y cada 5 días el resto del año.

De todas formas, vamos a ver cada cuánto se riegan algunas de las orquídeas más populares:

  • Cymbidium: sus flores se parecen bastante a las de las Phalaenopsis, pero sus cuidados son algo más sencillos. Sin embargo, teme el encharcamiento, de modo que hay que regarlas unas dos o tres veces a la semana durante el verano, y reducir la frecuencia en otoño e invierno.
  • Dendrobium: va a depender mucho de la estación del año en la que nos encontremos. En verano pueden necesitar dos riegos semanales, pero en otoño hacia que empezar a reducir la frecuencia de riego.
  • Phalaenopsis: son unas de las que más se cultivan. Sus flores son muy llamativas, y además, durante muchas semanas. El riego de estas plantas vendrá determinado por el color de sus raíces: si lo vemos blanco, entonces es que necesitan agua.

¿Cómo regar orquídeas?

El riego de las orquídeas será moderado

La manera más fácil es echando agua en el sustrato, es decir, que hay que hacer lo que se conoce como riego desde arriba. Siempre hay que procurar evitar mojar las hojas y las flores. Asimismo, es importante humedecer bien toda la tierra, por lo que se debe de regar hasta que salga agua por los agujeros de drenaje.

¿Es posible regar de otras maneras? Hablemos un poco sobre ello:

¿Cómo regar orquídeas por inmersión?

El riego por inmersión, o desde abajo, es interesante cuando tenemos una planta que ha sufrido falta de agua y queremos que el sustrato se humedezca lo antes posible. Para ello, ponemos un plato debajo de la maceta y lo llenamos de agua. Después, esperamos unos veinte minutos, y listo.

Pero regar de esta manera una orquídea que está sana a mí personalmente no me gusta, ya que se suele coger como costumbre dejarle el plato e ir llenándoselo de agua cada poco tiempo. Así, las raíces están en contacto casi constante con el líquido, y al final se pudren.

¿Cómo regar una orquídea en un jarro de cristal?

Siento mucho decirlo, pero lo primero que te voy a recomendar es que saques la planta de ahí. El agua de riego queda estancada en el jarro, y eso es muy, muy perjudicial para la orquídea. También te diría lo mismo si la tienes dentro de un tiesto sin agujeros.

Las raíces necesitan oxígeno, pero cuando tienen demasiada agua ese gas simplemente se pierde. Por consiguiente, la planta se ahoga, literalmente. De modo que es necesario que el agua que no se absorba quede lejos de su sistema radicular.

Si aún así quieres tenerla ahí, entonces tendrás que cuidar mucho el riego, y echar agua solo cuando veas que la tierra está seca y/o sus raíces estén blanquecinas (en caso de que sea epífita).

Espero que te sean de utilidad estos consejos y tu orquídea te regale muchas flores.

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