Los narcisos se plantan en otoño

Los narcisos son plantas bulbosas que, estén plantadas en el jardín o en una maceta, son muy interesantes para embellecer la estancia. Aunque su tamaño es más bien pequeño, eso hace que se puedan cultivar junto con otros ejemplares. De ese modo, tener una bonita composición de flores no te será difícil con ellos.

Pero claro, para ello hay que saber cuándo y cómo plantar narcisos, tanto de bulbos como de semillas. Así que si tienes curiosidad, veamos cuáles son los pasos que hay que seguir para tener unos cuantos narcisos sanos.

¿Cuándo plantar narcisos?

Los narcisos se plantan en verano u otoño

Los narcisos son bulbosas cuya altura no suele superar los 30 centímetros que florecen en primavera. Tras las flores, en algunos casos y siempre que hayan sido polinizadas correctamente, madurarán las semillas, al mismo tiempo que del bulbo brotarán otros bulbos más pequeños (o bulbitos, si se prefiere llamarlos así).

Pero también verás que sus hojas se secarán y morirán, aunque debes de estar tranquilo, porque ese no es en absoluto el fin de la planta. De hecho, tendrás las semillas, los bulbitos… y en la próxima primavera la recuperarás el narciso que creíste perdido. Por eso, no debes de echar al montón de compost el »bulbo progenitor», ya que de él volverán a brotar hojas y flores.

Teniendo todo esto en cuenta, ¿cuándo se plantan? Pues bien, a continuación te lo contamos:

  • Semillas: lo ideal es que se siembren en verano, es decir, nada más cosecharlas. Su viabilidad es muy corta, por lo que cuanto antes se proceda a sembrarlas, mejor.
  • Bulbos: se plantan en otoño/invierno.

¿Cómo plantar narcisos?

Dado que los narcisos se multiplican por semillas y por bulbos, la manera en la que se planten variará dependiendo de aquello que se quiera plantar. Así pues:

Los narcisos tiene flores que brotan en primavera

Semillas

Si quieres tener nuevos narcisos a partir de semillas, el paso a paso que hay que seguir es el siguiente:

  1. Lo primero es elegir un buen semillero. Puede ser una maceta de plástico o de barro, envases de plástico, pastillas de turba,… Independientemente de qué es lo que vayas a utilizar, debes de asegurarte de que tiene, o de que se le pueden hacer, algunos agujeritos en la base los cuales servirán de desagüe.
  2. Ahora, toca decidir qué sustrato usar. Como los narcisos temen el encharcamiento, son recomendables las mezclas a partes iguales de turbas y mantillos con otros sustratos como el pómice (en venta aquí) o la perlita (en venta aquí).
  3. El siguiente paso es rellenar el semillero con el sustrato elegido por completo; es más, cuando creas que has terminado, pon la mano (o el puño) sobre la superficie del sustrato y ejerce presión hacia abajo. De este modo, es posible que veas que tienes que echar más.
  4. A continuación, riega. Echa agua hasta que todo el sustrato quede empapado, algo que sabrás si este absorbe bien el agua.
  5. Por último, esparce las semillas sobre la superficie de modo que queden separadas entre sí. Es muy aconsejable poner pocas en un mismo semillero, porque si llegasen a germinar muchas en un mismo sitio, tendrían problemas para llegar a la edad adulta.
    No te olvides de enterrarlas un poco (no más de un centímetro).

Ahora puedes colocar el semillero en semisombra o a pleno sol, y mantener regado. Así, si todo va bien germinarán en uno o dos meses.

Bulbos

Los narcisos, al igual que todas las bulbosas, se multiplican muy bien y rápido separando los pequeños bulbos de los ‘grandes’. Esto se hace tras la muerte de la parte aérea de la planta, esto es, cuando las hojas y las flores se han secado por completo, siguiendo estos pasos:

  1. Tanto si la planta está en maceta o jardinera como en el suelo, es muy aconsejable extraerla con cuidado de la tierra. Si está en recipiente, es sencillo puesto que solo has de buscar el bulbo o bulbos apartando la tierra; e incluso puedes vaciar el recipiente sobre una superficie lisa y limpia.
    Por el contrario, si está en el suelo, tendrás que excavar zanjas de unos 10 centímetros de profundidad alrededor de las plantas para poder encontrar el bulbo.
  2. Una vez lo hayas localizado y extraído, podrás ver si tiene bulbitos. En el caso de que los tenga, con las manos sepáralos.
  3. Después, tendrás que plantarlos en otras macetas o en otros sitios del jardín, enterrándolos muy poco. De hecho, si miden un centímetro de alto, no deberían de enterrarse más de dos centímetros.
  4. Para acabar, tienes que darles un riego a consciencia con el fin de evitar que se deshidraten y puedan enraizar lo antes posible.

A partir de entonces, deberás de ir regando de vez en cuando. De esta forma, brotarán hojas y posteriormente las flores del narciso en primavera.

Los narcisos son bulbosas

Como ves, hay dos maneras distintas de conseguir narcisos. Elegir la época adecuada para multiplicarlo, teniendo esto presente, resulta fundamental para que estas preciosas plantas puedan crecer y, por consiguiente, también florecer.

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