Árbol de eucalipto

Aunque nos resulte sorprendente, hay plantas que son capaces de revivir tras haber sido víctimas de un incendio, e incluso hay otras que sólo pueden germinar si sus semillas están expuestas a muy altas temperaturas. Son las llamadas plantas pirófilas o pirófitas.

¿Te gustaría saber cuáles son las plantas resistentes al fuego? En Jardinería On queremos que lo sepas todo sobre la jardinería, pero también sobre el mundo vegetal, así que te vamos a dar conocer a este tipo de plantas tan curiosas.

¿Qué son las plantas pirófilas?

Son plantas que han evolucionado para adaptarse a un hábitat donde los incendios naturales son habituales, como por ejemplo sucede en los bosques de eucalipto de Australia, o en algunas partes del continente africano.

Cuando el resto de seres vegetales sucumbe al fuego, las pirófitas aprovechan las cenizas para alimentarse y crecer. Algunas, de hecho, necesitan quedar expuestas a muy altas temperaturas para poder germinar, como es el caso de las proteas.

Estas son las que son aprovechadas para reforestar, ya sea un bosque, una selva, o incluso un jardín. Es común que se planten árboles resistentes al fuego alineados, bordeando toda una zona; de esta manera, se consigue crear una barrera cortafuegos, protegiendo aquellas plantas que no lo soportan, y por supuesto también todo lo que haya, como pueden ser viviendas por ejemplo.

¿Cuáles son las plantas resistentes al fuego?

Las plantas pirófilas se clasifican dependiendo de su grado de adaptabilidad y de los daños que sufren durante un incendio. Por este motivo, te vamos a decir algunas especies de cada grupo:

Especies que sobreviven a los incendios

Estas plantas son aquellas que suelen tener una corteza gruesa, yemas apicales en ramas que quedan protegidas, órganos subterráneos como pueden ser bulbos, rizomas o tubérculos, y/o una capa muy gruesa de súber, que es un tejido muerto que protege el interior del tronco. Si el incendio avanza rápido pero la temperatura se mantiene baja, ellas sufrirán daños, pero sobrevivirán gracias a sus adaptaciones.

Araucaria auracana

La Araucaria auracana es una conífera

Imagen – Wikimedia/MdE

La Araucaria auracana o pehuén es una conífera de muy lento crecimiento que posee una corteza muy gruesa, que protege los tan preciados vasos conductores de savia que se encuentran en su interior. Por ello, soporta bien el fuego, pues tras un evento de esta importancia le resulta más fácil colonizar otras áreas de bosque. Puede medir 50 metros de altura y su tronco se engrosa hasta los 3 metros de diámetro.

Araucaria angustifolia

La Araucaria angustifolia es una conífera pirófila

Imagen – Wikimedia/Webysther Nunes

La Araucaria angustifolia, conocida como pino de Paraná o pino candelabro, es una conífera originaria de América del Sur, donde crece silvestre en Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay. Tiene una altura de 10 a 35 metros, y su tronco mide entre 50 y 120 centímetros de diámetro. Su esperanza de vida es de hasta 200 años, y todo gracias a que resiste el fuego sin problemas.

Butia yatay

Son varias las palmeras que resisten el fuego, pero pocas lo hacen tan bien como la Butia yatay. Originaria de Brasil, Paraguay, Uruguay y el nordeste de Argentina, puede alcanzar una altura de hasta 12 metros y vivir varios siglos, incluso aunque haya incendios.

Plantas que rebrotan desde su base

Las plantas pirófilas de este grupo son las que tienen ramas y hojas incapaces de soportar las llamas, pero a cambio sí que pueden rebrotar desde la base, ya sea desde su tronco, raíces, u órganos subterráneos. Eso sí, hay que tener en cuenta que el hecho de que rebroten o no va a depender mucho de la intensidad y duración del incendio: cuanto menos daños cause, más fácil les resultará a las plantas sobrevivir.

Cistus

El Cistus es un arbusto perenne

Imagen – Wikimedia/H. Zell

Los Cistus, conocidos como jaras o estepas, son arbustos pirófitos que viven en la región mediterránea. Su altura varía dependiendo de la especie, pero no suelen superar los 2 metros de altura. Las flores son hermafroditas y de color blanco.

Eucalyptus

Los eucaliptos rebrotan tras un incendio

Imagen – Wikimedia/Mark Marathon

Los eucaliptos son árboles perennifolios de muy rápido crecimiento que pueden llegar a alcanzar alturas de más de 40 metros. Habitan principalmente en Australia, donde forman bosques densos. Son, por muchos, las plantas que mejor resisten a los incendios. Lamentablemente ése es uno de los motivos por los que se utilizan mucho para reforestar, poniendo en peligro a las plantas autóctonas.

Nothofagus antarctica

El Nothofagus antarctica, conocido como haya antártica, es un árbol caducifolio nativo del bosque andino patagónico, entre el sur de Chile y el sudoeste de Argentina. Crece entre los 10 y los 25 metros de altura, y desarrolla un tronco que ramifica a poca distancia del suelo.

Frutos y/o semillas resistentes al fuego

Este grupo de pirófilas son las que mueren durante un incendio dejando sus frutos y/o semillas intactos. Su parte aérea, es decir, sus hojas, ramas, etc. no resisten los incendios, pero eso no es problema, pues sus semillas germinarán cuando pasen.

Pinus

Pinus pinea, el pino piñonero

Los pinos, aunque nos pueda parecer lo contrario, tampoco soportan el fuego. Pero sus semillas, al estar algo protegidas en los conos o »piñas» (no confundir con la piña comestible de la planta tropical Ananas comosus) pueden germinar tras un incendio. Por suerte, algunas especies crecen rápido, como el Pinus halepensis, Pinus pinaster o Pinus pinea. Todos ellos son árboles perennifolios que superan los 10 metros de altura, y que crecen en casi cualquier tipo de suelo.

Proteas

Las proteas germinan tras un incendio

Las protea son plantas arbustivas originarias sobretodo de África. Producen flores realmente bonitas, de colores que van del rosa al rojo. Sin embargo, para poder perpetuar su especie necesitan que haya un incendio, tras el cual la planta madre morirá, pero sus semillas germinarán.

Salvia rosmarinus (antes era Rosmarinus officinalis)

El romero es una planta que resiste la sequía

Imagen – Wikimedia/Frank Vincentz

El romero es una planta herbácea originaria de la región mediterránea con tallos leñosos que alcanza una altura aproximada de 1 metro. Las hojas son lanceoladas, de color verde, y produce flores blancas, púrpuras, azules o rosas.

Plantas que sacan provecho de los incendios

Por último tenemos a este grupo de plantas, incapaces de soportar el fuego pero que igualmente se beneficien de él. Estas se pueden llamar también plantas pioneras, ya que son las que repueblan una zona quemada.

Aristida stricta

La Aristida stricta es una gramínea originaria de los Estados Unidos. Sus tallos son delgados, y de color verde. Tiene una extraordinaria capacidad de colonizar un terreno que ha sufrido un incendio, por lo que en su lugar de origen es muy habitual que sea una de las primeras en aparecer en un terreno quemado.

Epilobium angustifolium

El Epilobium angustifolium es una hierba que produce flores rosas

Imagen – Wikimedia/Σ64

El Epilobium angustifolium es una hierba perenne originaria del hemisferio norte que alcanza una altura de entre los 50 centímetros y los 2,5 metros de altura. Sus hojas son lanceoladas y enteras, de color verde, y produce flores agrupadas en espigas de color púrpura.

Populus tremuloides

El álamo temblón crece tras un incendio

Imagen – Wikimedia/Tewy

El Populus tremuloides es un árbol caducifolio conocido como álamo temblón. Es originario de América del Norte, y puede alcanzar una altura de 35 metros, aunque lo normal es que no supere los 20 metros. Su tronco es delgado, de unos 30 centímetros de grosor, y tiene hojas redondeadas.

¿Sabías que había plantas que resistían los incendios?

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