como hacer un huerto en el campo

Hay muchas personas que pueden hacerse su propio huerto casero en el ámbito urbano. Sin embargo, hay quienes tienen un campo más amplio y quieren aprender cómo hacer un huerto en el campo. Hay que tener en cuenta que es algo más complejo puesto que hay un mayor tamaño y espacio. Cuando sembramos en el hogar el espacio es lo más limitante, pero en este caso es todo lo contrario.

En este artículo vamos a contarte cómo hacer un huerto en el campo y cuáles son los materiales y pasos que debes tener en cuenta.

Cómo hacer un huerto en el campo

como hacer un huerto en el campo correctamente

Lo fundamental para aprender cómo hacer un huerto en el campo es su orientación. Debe estar orientada hacia el sol y no puede tener estructuras cercanas que arrojen sombra constante sobre este terreno. También hay que tener en cuenta que es necesario en el suelo tenga poca pendiente. Es necesario ir haciendo surcos paralelos a las curvas de nivel para nivelar todo.

Si el lugar donde vas a sembrar suele tener bastante viento, es recomendable situarla en un lugar donde no haya vientos predominantes. Puedes plantearle una barrera natural de setos, cipreses, etc. De esta forma, podemos protegerle del viento. Estos dos aspectos son importantes ya que sea todo está bien planificado favorecer que nuestro huerto tenga mejor humedad y temperatura. También debemos tener problemas de plantas rotas o frutos tirados por la acción del viento.

Suelo y agua

surcos en la tierra

El suelo y el agua son los elementos fundamentales para que nuestro huerto pueda tener buenos resultados. Del suelo debe ser profundo, suelto y ligeramente ácido. No es recomendable que sea pedregoso ni muy arcilloso. Si el área del huerto antes era tierra de cultivo, pradera o bosque, es más probable que el suelo sea adecuado para el huerto.

Si observamos que el color de la tierra es muy pálido cuando excavamos, aunque esté mojado, puede que casi no tenga materia orgánica, es necesario que le proporcionemos fertilizante, compost, mantillo y, finalmente, cualquier materia orgánica completamente descompuesta.

En cualquier huerto es fundamental disponer de una fuente de agua continua y abundante. En terrenos bajos, como fondos de valles, cuencas naturales, etc., este requisito no será tan necesario. El nivel del agua subterránea suele ser muy poco profundo. En este caso, habrá mucha agua en el suelo durante la mayor parte del año.

El agua de riego para el huerto debe ser de alta calidad, es decir, equilibrada en composición mineral, ni ácida ni alcalina, y baja en salinidad. En primavera, los ríos o arroyos y la lluvia son ideales para los jardines. En el caso del agua de pozo, se deben realizar análisis para asegurar que no contenga gran cantidad de cal, sal u otros elementos, cuando utilizamos esta agua para riego continuo, estos elementos pueden convertirse en un problema.

Si tenemos en cuenta la abundancia de agua, todo depende de cómo esté nuestro suelo, cuánta agua puede retener, la lluvia en nuestra zona, la forma del terreno circundante, si es alto, entonces el nivel del agua subterránea será profundo y no fluirá desde abajo.

Herramientas para aprender cómo hacer un huerto en el campo

huerto casero en el campo

Un huerto doméstico ordinario no requiere maquinaria para funcionar. Algunas herramientas manuales comunes, como rastrillos, azadones, horquillas y palas de diferentes tipos y tamaños son suficientes. Estos son indispensables en tu cobertizo, porque te facilitarán el trabajo.

Para las personas con ciertos defectos físicos, enfermedades o vejez, las azadas eléctricas pequeñas pueden ayudar a realizar tareas más difíciles. Enumeraremos las plantas que queremos cultivar para obtener semillas. Podemos pedirlo a conocidos, o comprarlo en tiendas locales u online. Si no tenemos tiempo, otra opción es comprar plantas que estén listas para trasplantar. En un vivero o tienda de productos agrícolas, generalmente hay verduras adecuadas para plantar en cada temporada.

Siempre es un buen momento para construir un huerto en el campo. Aunque no iniciemos la mayoría de los cultivos en la temporada adecuada, está bien porque podemos hacer otros preparativos, como delimitar el suelo, quitar piedras, fertilizar, plantar setos o plantas aromáticas, tender caminos y cercas, instalar riego y proporcionar plantas, hacer pilas, cortar árboles viejos, etc.

El arado y la fertilización se realizan mejor en otoño o invierno, especialmente si el fertilizante que queremos agregar no está muy maduro. En primavera, plantaremos la mayoría de los cultivos de verano, aunque algunos ya se pueden plantar en invierno.

Paso a paso

El mejor lugar para buscar un huerto es un lugar donde haya un largo período de luz solar directa durante el día. Además, si podemos protegerlo de los vientos dominantes a través de paredes, plantas o barreras sintéticas, tanto mejor. Sería ideal si el viento predominante viniera del otro lado donde brilla el sol, porque las paredes crearían un microclima particularmente cálido y pacífico, y las verduras sensibles más frías podrían crecer en los meses menos favorables.

Una vez que hayamos seleccionado la mejor zona, la definiremos para controlar mejor la zona que cultivamos y evitar que perdamos o ganemos tierras debido al cultivo. Podemos hacer esto instalando cercas perimetrales, cercas de ramas, setos, plantas aromáticas, flores, arbustos frutales o simplemente utilizando caminos de piedra o grava. Las cercas son mejores para permitir que las redes de luz solar o las redes proyecten sombras al menos en los lados del huerto.

Una vez que tenemos claro qué zona vamos a destinar a huerta, nos pondremos manos a la obra para retirar todo aquello que impida o dificulte el cultivo. Árboles, piedras, césped, troncos, etc. Dejaremos la superficie de la tierra limpia y desnuda.

Una vez tengamos el suelo desnudo, esparciremos una buena capa de estiércol por encima y procederemos a cavarlo en profundidad y deshaciendo los terrones para soltar la tierra y airearla, tratando de enterrar el estiércol. Si lleva mucho tiempo sin cultivarse ―o si se ha transitado por encima con maquinaria, vehículos o incluso a pie― es posible que la tierra esté muy compactada. En estas condiciones ninguna hortaliza podría desarrollarse adecuadamente.

Cuando sea el momento adecuado, comenzaremos a plantar hortalizas directamente en el huerto o semillero. La mayoría de ellos se siembran en primavera, pero según las características de cada lugar y las distintas variedades hay que especificar mejor las fechas.

Una vez que el huerto esté en funcionamiento, probaremos nuevos vegetales y nuevas variedades todos los años, buscando siempre el que mejor se adapte a nuestro huerto y nuestro favorito. No tiene sentido plantar algo que no se comerá. Modificamos el tiempo de siembra y la mano de obra, y siempre anotamos todo para poder estudiar más tarde y tratar de sacar conclusiones sobre qué cosas son mejores que otras.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre cómo hacer un huerto en el campo.

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