La Glicinia es una planta que florece en primavera

La glicinia o wisteria es una de las plantas trepadoras más resistentes que existen, además de bonitas, en particular cuando están en flor. Sin embargo, es un ser vivo con unas necesidades que se han de cumplir, ya que de lo contrario no conseguiríamos, por ejemplo, que embelleciera nuestro jardín.

Por eso, aunque nos pueda resultar increíble en un principio, es posible que alguna vez nos preguntemos cómo hacer que la glicinia florezca. Es decir, ¿qué es lo que le puede impedir que produzca sus hermosas flores? Bueno, pues como son varias las posibles causas, veamoslas todas para saber qué hacer.

Pon la planta de glicinia en un sitio soleado

La glicinia necesita sol para florecer

Imagen – Wikimedia/Ron Dicker

Se puede caer en el error de colocar la wisteria en sombra, pensando que así crecerá mejor, al menos los primeros días. Pero, aunque ese puede ser un sitio excelente si nunca antes había estado expuesta al astro rey, también puede ser el peor si queremos que crezca sana y fuerte una vez que ya está aclimatada.

De hecho, lo ideal es exponerla al sol desde el primer día siempre que la hayamos comprado en primavera, otoño o invierno (si es verano, sí que tendremos que protegerla un poco). Si no estaba acostumbrada perderá algunas hojas, pero eso no supondrá un problema.

Por otro lado, para que pueda florecer es necesario que el clima sea templado. Al ser una planta caducifolia que pierde sus hojas en otoño, necesita sentir el paso de las estaciones para que sepa cuándo reanudar y detener su crecimiento, cuándo producir flores y frutos, etc. Por ello, es difícil, incluso diría imposible, que florezca en un clima donde las estaciones no están bien diferenciadas. Ya en el mediterráneo de litoral le cuesta, puesto que los inviernos son muy suaves.

No pretendo con esto desanimarte ni mucho menos. Pero sí que, si el clima es especialmente cálido o suave todo el año, te recomiendo buscar otras trepadoras que puedan adaptarse mejor, como las passiflora por ejemplo.

Resérvale suficiente espacio para que pueda crecer

La glicinia es una planta relativamente grande. Las variedades que se comercializan pueden alcanzar una altura de hasta 10 metros. Además, tienen troncos y ramas fuertes, de modo que es muy importante que se planten en un área donde no puedan surgir problemas a medida que vayan creciendo. Por ello, un buen sitio puede ser, por ejemplo, junto a unos arcos de jardín que tengamos en un camino (como este que venden aquí), pero siempre lejos de otras plantas grandes para que no compitan entre ellas.

Asimismo, no recomendamos plantarla cerca de la piscina, no solo por sus raíces, sino también porque cuando perdiera sus hojas en otoño o dejara caer sus flores, acabarían en la superficie del agua. Y eso por no hablar de que si tienes niños a los que les gusta tirarse a la piscina, el agua podría dañarla seriamente al tener cloro. Así, como mínimo se debe de plantar a una distancia de unos cinco metros, pero mejor si son más.

En el caso de que la cultives en maceta, esta es una planta que tendrás que trasplantar cada 2 o 3 años, puesto que su crecimiento es rápido. Así que, si ves que se le salen las raíces por los agujeros, pásala a otra más grande en primavera, antes de que las hojas broten. Como sustrato utiliza uno para plantas ácidas o fibra de coco. También puedes usar, sobre todo si puedes regar con agua de lluvia, mantillo.

Asegúrate de que la tierra es la adecuada para tu wisteria

La wisteria es una planta caducifolia

Por desgracia, la glicinia es una planta que no crecerá en cualquier tipo de suelo. Es más, solo lo hará bien, y bien de verdad, si la tierra tiene un pH ácido o ligeramente ácido; es decir, si tiene un pH entre 4 y 6.5. Pero no solo eso: este suelo tiene que tener un muy buen drenaje, ser fértil, y ligero.

Así, NO crecerá en suelos arcillosos, a menos que se vaya abonando regularmente con un fertilizante para plantas verdes o bien con uno para plantas ácidas. Siguiendo las instrucciones del envase, podría ser que creciera bien, pero por propia experiencia aconsejo más cultivarla en maceta llena con sustrato para plantas ácidas o fibra de coco (consíguelo aquí) cuando la tierra no es la adecuada. Créeme, te será más fácil tenerla sana, pues la tendrás mucho más controlada.

¿La riegas lo suficiente?

El riego siempre es y será (a menos que se inventen dispositivos capaces de averiguar exactamente cuándo una planta está pasando sed, y que cantidad de agua exacta necesita) la tarea más complicada para cualquier jardinero o aficionado. Aunque la experiencia ayuda mucho, pues vas aprendiendo a base de ensayo y error, hay muchas cosas que hay que tener en cuenta: el viento, la lluvia, la ubicación, el tipo de tierra, etc. Para poder dominar el riego, es sumamente aconsejable conocer el clima de la zona, y para ello no hay nada como hacerse con una estación meteorológica doméstica (como esta por ejemplo).

No queremos que te conviertas en un experto (a menos que te guste la temática, claro está), sino de que entiendas que la salud de tus plantas, incluyendo tu wisteria, será mejor o peor dependiendo de las condiciones climáticas de tu zona. Con una estación de ese tipo, podrás saberlo, y a partir de ahí averiguar cuándo es más adecuado regar y cuándo no.

Por otro lado, debes saber que la wisteria no resiste la sequía, por lo que debes de evitar que la tierra permanezca seca mucho tiempo. Para que te hagas una idea, yo tengo dos en macetas, con un sustrato compuesto por un 70% de akadama y un 30% de pómice. Como estoy en Mallorca, en una zona donde llueve poco (solo unos 350 litros de agua al año), y hace bastante calor en verano (38ºC hemos llegado a tener en agosto), las riego unas 3-4 veces por semana. Eso sí, con la llegada de septiembre, como empieza a haber cada vez más días nublados y comienzan también las lluvias, el riego es más espaciado.

Y antes de que se me olvide: si hemos dicho antes que la tierra tiene que tener un pH bajo, el pH del agua no ha de ser menos. Si vas a usar agua de lluvia, perfecto, pero si no, asegúrate de que el pH es inferior a 7 (y superior a 3, pues tampoco sería bueno que fuese demasiado ácida). Para ello, puedes usar un medidor de pH, como las tiras o uno digital (consíguelo aquí).

Que no le falte abono

La wisteria es una planta que florece en primavera y verano

Además de agua, tu glicinia va a querer abono. Es una planta que necesita que se la abone regularmente, empezando ya en primavera cuando sus hojas comienzan a aparecer, y terminando a finales del verano. Como abono puedes usar o bien fertilizantes (específicos para plantas verdes, o ácidas como este que puedes comprar aquí), u orgánicos. De estos últimos, personalmente te recomiendo el guano, en forma líquida (en venta aquí) si la tienes en maceta, o granulado (en venta aquí) o en polvo si está en el jardín. Tiene una eficacia rápida, además de los nutrientes esenciales para su crecimiento. Pero ojo: es un abono muy concentrado, así que sí o sí tienes que seguir las indicaciones del envase, y lo mismo te digo si vas a usar fertilizantes.

No por echar más cantidad vas a conseguir que florezca más rápido. Es más, lo normal es que suceda justo lo contrario; esto es, que las raíces se quemen, la planta pierda hojas prematuramente, y que se quede sin energía para producir flores. Por eso, insisto: un abono o fertilizante te puede ayudar mucho si lo usas bien, por lo que no dudes en leer las indicaciones y en seguirlas al pie de la letra para que a tu planta no le pase nada malo.

Y con esto terminamos. Esperamos que te haya resultado de interés, y tu planta de glicinia florezca de nuevo con salud.

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