Las palmeras de exterior no necesitan demasiados cuidados

Las palmeras son plantas que se llevan usando en la decoración jardines y terrazas desde hace mucho tiempo. Sus características las han convertido en las reinas de esos lugares que nosotros convertimos en un refugio que disfrutamos a diario. Pero el problema es que, a veces, sobretodo al principio cuando las acabamos de comprar, pueden surgirnos dudas sobre cómo cuidarlas.

¿Dónde las ponemos? ¿Cuándo las regamos? ¿Se han de podar? A continuación vamos a explicarte cómo cuidar una palmera de exterior para que pueda embellecer tu jardín y/o terraza como el primer día.

¿Ha de estar en sombra o expuesta al Sol directamente?

Las palmeras pueden estar en el suelo

Imagen – Flickr/tanetahiSeguir

Antes de pensar siquiera en si vamos a plantarla en el suelo o tenerla en maceta, es importante saber si es una palmera de Sol o de sombra, porque se puede dar el caso de que compremos una que estaba protegida, pero que en realidad necesite estar expuesta a la luz del astro rey de manera directa.

En caso de duda, aquí tienes un listado de especies de sol y otras de sombra:

  • Palmeras de Sol:
    1. Chamaerops (Palmito)
    2. Nannorhops
    3. Phoenix
    4. Pritchardia
    5. Roystonea, como R. regia o palmera real cubana
    6. Sabal
    7. Trachycarpus
    8. Washingtonia
  • Palmeras de sombra:
    1. Archontophoenix (necesitan sombra de joven)
    2. Caryota (ídem)
    3. Chambeyronia
    4. Ceroxylon
    5. Chamaedorea, como la C. elegans o palmera de salón
    6. Dypsis, como la D. lutescens
    7. Howea, como la H. forsteriana o kentia
    8. Wodyetia (prefiere sombra cuando es joven)

Sabiendo esto, supongamos que hemos comprado un Trachycarpus que estaba dentro de un invernadero. ¿Cómo podemos acostumbrarlo al Sol? Para ello, hay que exponerlo una hora cada día a la radiación solar directa, evitando las del mediodía. Con el transcurso de las semanas, aumentaremos ese tiempo en una hora, hasta que llegue un momento en el que lo dejaremos expuesto al Sol durante todo el día.

De todas formas, es muy importante que se haga en primavera o en otoño, puesto que si se hiciera en verano lo más probable es que sus hojas se quemasen.

¿En maceta o en el suelo?

Bueno, esto va a depender mucho de nuestras preferencias, pero también del tamaño que llegue a tener la palmera. Es decir, hay que tener claro que una palmera no es como un árbol que se puede podar para que no crezca; estas plantas solo tienen una guía de crecimiento, que es el ápice que se convierte en una hoja nueva: si este sufre daños, o si se poda, ya no hay nada que hacer; la planta morirá.

Pero si se tiene en maceta una especie que puede medir varios metros de altura, o si tiene un tronco cada vez más grueso, al final su crecimiento se ralentiza tanto que llega un momento en el que se para, y a partir de entonces su estado de salud se debilita cada vez más. Por todo ello, y para evitar perderla antes de tiempo, lo más recomendable es plantarla en el suelo, siempre que el clima lo permita y se pueda, claro, en cuanto mida unos 30 o 40 centímetros de altura.

Ahora bien, si nos interesa tener una palmera en maceta, hay algunas que se podrían adaptar bastante bien a vivir en ellas, siempre y cuando se fuesen trasplantando cada cierto tiempo hasta plantarlas en unas grandes. Algunas de ellas son:

  • Chamaedorea (todas ellas)
  • Chamaerops humilis
  • Phoenix roebellinii
  • Licuala (todas)

¿Qué tierra necesitan las palmeras?

Los palmitos pueden estar en maceta

Imagen – Flickr/Maja Dumat

Las palmeras suelen crecen en suelos fértiles, ricos en materia orgánica, y también bien drenados. Solo aquellas originarias de las regiones áridas, como por ejemplo las Washingtonia, la Phoenix dacylifera o los Nannorhops, pueden hacerlo en tierras pobres. Pero así y todo, es muy recomendable que se tenga en cuenta lo siguiente:

  • Si va a estar en maceta: puede usarse sustrato para plantas verdes (de Flower), o una mezcla de turba con perlita a partes iguales con un poco de humus de lombriz que puedes comprar aquí. Asimismo, la maceta tiene que tener orificios en su base; y en caso de que se le ponga un plato debajo, este debe ser escurrido después de regar.
  • Si va a estar en el suelo: se ha de evitar plantarla en suelos muy compactos y pesados. En el caso de que sea arcilloso y tenga mal drenaje, se ha de proceder a cavar un hoyo de plantación lo más grande posible (mejor si es de 1 x 1m) para así poder llenarlo con una capa gruesa de arlita (en venta aquí) y luego con sustrato de cultivo.

¿Cuándo se riegan las palmeras de exterior?

Siempre hay que evitar regar en exceso, pero también la falta de agua. Solo unas pocas palmeras resisten la sequía, pero así y todo ellas han de llevar al menos un año en el suelo para que tengan tiempo de aclimatarse.

Por eso, se recomienda regarlas de vez en cuando: durante el verano se hará dos o tres veces a la semana, mientras que en invierno se hará una vez a la semana o cada semanas, dependiendo de si está en maceta o en el suelo, y del clima. Si tienes dudas, lo mejor es que utilices un medidor de humedad para así saber si la tierra está húmeda o no.

Hay que regar por la tarde, evitando mojar las hojas y echando agua hasta que la tierra se empape bien.

¿Cuál es la mejor época para abonarlas?

El guano de murciélago es rico en nitrógeno

A las palmeras de exterior hay que abonarlas durante la primavera, el verano y, si el otoño es cálido (sin heladas y con temperaturas por encima de los 18ºC) también se puede en esa estación.

Para ello, podremos usar fertilizantes específicos para estas plantas siguiendo las indicaciones del envase (en venta No products found.), aunque aconsejamos más los abonos orgánicos, como el guano o el estiércol ya que son respetuosos con el medio ambiente y también con las plantas.

¿Se han de podar?

Bueno, este es un tema delicado. Se cree que si a una palmera le quitas muchas hojas, va a crecer más rápido, pero no dicen que el olor de esas heridas atraen a insectos tan peligrosos para ella como el picudo rojo y la paysandisia; o que si se hace mal y/o no se tapan las cicatrices, pueden convertirse en orificios de entrada de otros insectos y de microorganismos (hongos, virus, bacterias).

Por todo esto, yo no recomiendo podarla, a no ser que se quiera quitar únicamente las hojas que ya estén completamente secas. Una poda mal hecha conlleva muchos riesgos, pero aparte estamos hablando de algo que no es necesario hacerle. Si se elige bien la especie y se planta en el sitio adecuado, no será necesario quitarle nada. Y si queremos que crezca rápido, dejémosle las hojas verdes para que puedan realizar la fotosíntesis, generar su propio alimento, y contribuir así al crecimiento de la planta.

¿Cómo evitar las plagas y las enfermedades?

El picudo rojo es una plaga de las palmeras

Imagen – Flickr/Katja Schulz

Aunque no se pueden evitar, al menos no al 100%, hay una serie de buenas prácticas que reducen el riesgo de que aparezcan:

  • No podar, o en caso de tener que hacerlo, esperar a que llegue el otoño que es cuando las plagas más mortíferas están menos activas. Y sellar las heridas con pasta cicatrizante.
  • Comprar plantas sanas, con las hojas verdes (o azules, si se trata de una especie con hojas de ese color), sin manchas ni rastro de plaga.
  • Si es posible, mantener en cuarentena a las palmeras en maceta que estén enfermas. Hay que alejarlas lo máximo posible de las que estén bien, llevándolas a un sitio en el que haya mucha luz pero no sol directo.
  • No descuidar el riego, y abonar durante la temporada de crecimiento.
  • En el caso de que estén en maceta, ir trasplantándolas cada 2 o 3 años, siempre que se le salgan las raíces por los agujeros de la misma o si se ve que ya la han ocupado toda.

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Así vas a tener palmeras en el exterior sanas y preciosas.

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