Cómo cuidar una orquídea

Una de las plantas más bonitas y que lleva varios años de moda es, sin duda, la orquídea. Las flores tan exóticas, de colores diversos, y le elegancia de su porte ha enamorado a muchos. Pero, ¿cómo cuidar una orquídea para que la tengas años y años?

Este es quizá el mayor problema y reto que se plantea. Y es que, si bien es fácil tener una orquídea, sus cuidados y mantenimiento hay que llevarlos a rajatabla ya que, cualquier error, puede acabar enfermando a la planta. Por eso, ¿qué tal si te ayudamos a hacerlo bien?

Cómo cuidar una orquídea dentro de casa

Cómo cuidar una orquídea dentro de casa

Lo normal cuando tienes una orquídea es que esta la sitúes dentro de casa, en un lugar soleado, pero que no le dé sol directo. Ahora bien, ¿cuáles son las necesidades mínimas que debes cumplirle? Te las explicamos.

La maceta

Muchas personas tienden a poner la orquídea en otra maceta, o a utilizar un cubremacetas para «adornarla», que vaya acorde con el color de la flor, etc. Pero lo cierto es que hacer esto es muy negativo.

Las orquídeas no se venden en macetas transparentes por ahorrar, sino porque deben ser así. Por un lado, esas macetas te muestran cómo están las raíces lo que permite observar en cualquier momento si hay plagas o enfermedades. O si están secándose, o volviéndose negras.

Por otro lado, es muy importante que sean así porque la luz solar puede incidir sobre las raíces, y con ello van a tener todos los nutrientes que necesitan. Así que, aunque las macetas decorativas están muy bien, nuestra recomendación es que no las ocultes, sino que las dejes. Tendrás más posibilidades de que dure más años.

Cuidado con su tierra

Otro aspecto importante de la orquídea es la tierra. Te darás cuenta que no es la habitual en otras macetas, sino que son pedazos de corteza. Por eso, a la hora de rellenarla si te viene con poca, tienes que usar corteza en lugar del sustrato común.

Esto tiene una explicación, y es que los trozos de corteza permiten que las raíces respiren en todo momento, además de absorber la humedad para que no afecte a las plantas. Esta no es muy cara, y debes tenerla a mano si ves que le falta o para los trasplantes.

La ubicación

A la hora de aprender cómo cuidar una orquídea, debes ser consciente del lugar donde vas a ponerla. Y es que no basta con elegir solo un lugar luminoso en la casa y ya está, tienes que pensar en uno donde tampoco tenga corrientes de aire, que no haya un ambiente muy cargado, que tenga una buena temperatura y que esté con algo de humedad.

En concreto, las necesidades de ubicación son las siguientes:

  • Mucha luz, pero no de forma directa. Debes escoger un sitio cerca de una ventana o de un balcón pero que no esté expuesta al sol.
  • Sin corrientes de aire o ambientes muy cargados. Eso solo fomentará que se le caigan las flores.
  • Temperatura entre los 10 y los 30 grados.
  • Humedad entre el 35 y el 40%.

Si le proporcionas todo eso, tu orquídea te lo agradecerá.

¿Se puede tener una orquídea en el exterior?

¿Se puede tener una orquídea en el exterior?

La orquídea, como todas las plantas, es una especie de exterior. Su origen está en tierras tropicales donde se dan todas las condiciones que hemos visto antes. Pero, tener una orquídea en el exterior no es fácil; al contrario, puede acabar muriendo muy rápidamente.

Solo si puedes proporcionarle esas condiciones anteriores fuera de casa podrías planteártelo.

En algunos casos, muchos las sacan al exterior en verano, respetando las horas de más calor, la temperatura, humedad, etc. pero realmente es más fácil que acaben enfermando si haces eso. Y, desde luego, en invierno no te lo recomendamos de ningún modo.

Cómo regar y abonar una orquídea

Cómo regar y abonar una orquídea

Uno de los grandes problemas a la hora de saber cómo cuidar una orquídea es, sin duda, el hecho de regarla y abonarla. Las orquídeas son muy «exigentes» con el tipo de riego y con el abonado. Por eso debes tener en cuenta lo siguiente:

El riego de la orquídea, el quid de cómo cuidar una orquídea

Sobre el riego se dice mucho. Unos que tienes que regar atomizándola; otros que basta con poner agua en la base para que absorba desde abajo… Otros que riegues por inmersión… ¿Y cuál es la mejor forma? Pues lo cierto es que todas. Y ninguna.

Va a depender de dónde vivas, de cómo esté la planta, etc. El riego por inmersión es el que permite que las raíces se mojen por completo, pero puede quedar muy húmeda, y eso pudrirá las raíces. El riego por atomización solo mojará la superficie, pero no vas a regarla bien. Y si le echas agua esta con la corteza va a irse muy rápido, no dándole tiempo a la planta a que se nutra.

Así que te recomendamos el riego por inmersión, pero controlado en minutos y solo 1-2 veces a la semana en verano, si hace mucha calor (una sola en invierno). Además, tienes que asegurarte que drena bien todo el exceso de agua. El resto, si ves que se seca muy pronto, puedes hacerlo por pulverizaciones.

Cómo se abona una orquídea

En el caso del abonado, debes saber que muchos recomiendan que se abone todo el año. Pero en distintas cantidades.

  • En otoño e invierno, que es el periodo de reposo de la planta, bastará con echarle abono una vez al mes.
  • En primavera, antes de que comience su periodo de floración, hay que abonarla cada 10-12 días.
  • Y en el momento en que está floreciendo tienes que reducir un poco, abona solo cada 20 días.

Para elegir un abono, te recomendamos el líquido, ya que puedes mezclarlo con el agua fácilmente y regarla con ella.

Cómo recuperarla si se está muriendo

¿Te ha pasado que tu orquídea ha empezado a perder color, a verse mustia y que las raíces empiecen a cambiar de tonalidad? Pues eso es que te avisa que está enfermándose y que se puede morir si no haces algo.

Los pasos que debes dar para intentar recuperarla son los siguientes:

  • Elimina el tallo de la flor. Para ello, te recomendamos que lo cortes desde la base, ya que así no le quitará fuerza a la planta.
  • Ponla en una zona luminosa y pulveriza las hojas de la orquídea. Eso le dará una humedad ambiental. Pero cuidado, porque si ya de por sí vives en una zona húmeda, puede ser contraproducente.
  • Usa un vigorizante foliar para orquídeas. Ayudarán a reactivar la salud y podría hacer que naciera otro tallo. También servirá para hacer que las hojas recuperen su color y dureza. Otra opción es usar abono, pero solo unas gotas.

No podemos decirte que con esto tu orquídea se salve, pero al menos habrás puesto los medios.

¿Tienes alguna duda sobre cómo cuidar una orquídea? ¡Pregúntanos!

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