El bonsai de Acer palmatum es delicado

Imagen – Wikimedia/Cliff from Arlington, Virginia, USA

¿Acabas de conseguir un bonsái de Acer palmatum o tienes pensado adquirir uno en breve? De ser así, es necesario que conozcas cuáles son las necesidades de cultivo de esta especie, ya que si bien cuando el clima le es favorable no es demasiado difícil de cuidar, esto no es así siempre. De hecho, para que pueda vivir (y no sobrevivir) las temperaturas en verano han de ser suaves, y las del invierno bajas llegando incluso a nevar.

Pero el clima no es lo único en lo que debemos de pensar. Por propia experiencia puedo afirmar que elegir un sustrato u otro va a influir positiva o negativamente en la salud del bonsái, algo que podría ser una mala noticia, pero que en realidad es justo lo contrario, ya que esto significa que si escogemos un buen sustrato o una buena mezcla de ellos, la vida de nuestro arce japonés puede ser muy larga.

Características del bonsái de Acer palmatum

El arce japonés se trabaja como bonsai

Imagen – Flickr/Cliff

El arce japonés, cuyo nombre científico es Acer palmatum, es una de las especies de árboles y arbustos de hoja caduca que encontraremos en Asia, en concreto en Japón, China y Corea. Al tener un porte elegante, y unas hojas relativamente pequeñas, casi se puede decir con total seguridad que empezó a trabajarse como bonsái desde los inicios de esta técnica, hace unos dos mil años.

Se trata de una planta que tolera bastante bien la poda. Cicatriza bien y rápido, por lo que es uno de los que mejor se adapta a cualquier estilo que le quieras dar. Eso sí, siempre va a ser mejor respetar el movimiento natural de su tronco y ramas, ya que esto también nos hará el trabajo más fácil.

De todos modos, si tienes curiosidad decirte que los estilos más escogidos son los clásicos:

  • Chokkan: o estilo vertical formal. El tronco ha de ser recto y sus ramas han de estas dispuestas de manera opuesta a la otra. Es el más sencillo de realizar.
  • Moyogi: es parecido al anterior, pero el tronco crece de manera informal.
  • Kengai: es el estilo cascada. El árbol ha de crecer hacia un lado, con el tronco inclinado y la rama principal sobrepasando la maceta.
  • Yoseue: el estilo bosque. Crecen varios juntos, en un número superior a tres. Cada uno de ellos se trabaja de forma independiente, pero teniendo en cuenta que todo el conjunto debe de crear una cierta triangularidad.

¿Qué variedades y cultivares se utilizan más?

Hay numerosas variedades, pero las que más se trabajan como bonsái son las siguientes:

  • Acer palmatum var atropurpureum: sus hojas están divididas entre 5-7 lóbulos, y son de color rojo oscuro.
  • Acer palmatum var dissectum: sus hojas están divididas entre 7 lóbulos aserrados y muy finos, de color verde. En otoño se vuelven amarillas, o rojizas (en el caso del Acer palmatum var dissectum Garnet).
  • Acer palmatum var osakazuki: sus hojas tienen 7 lóbulos de color verde oscuro. Durante el otoño se vuelven de color anaranjado antes de caer.
  • Acer palmatum var Sango Kaku: las hojas están divididas entre 5 a 7 lóbulos. Estos son de color verde, excepto en otoño que se vuelven de naranjas a rojas en otoño.

También podríamos hablar de los cultivares más interesantes para trabajar como bonsái. Por ejemplo, estos:

  • Crimson Wave: es un cultivar de Acer palmatum subsp Dissectum que tiene las hojas de un magnífico color rojo.
  • Little Princess: es una preciosidad de cultivar con hojas verde-amarillentas con los márgenes anaranjados.
  • Tropenburg: sus hojas son de un color púrpura que llama mucho la atención.

¿Cuáles son los cuidados del bonsái de Acer palmatum?

El bonsai de arce japones es fácil de cuidar

Imagen – Flickr/manuel m. v.

Ahora que conocemos más sobre el arce japonés como bonsái, es momento de averiguar cómo se cuida. Así que vamos allá:

Ubicación

El arce japonés es una planta que ha de cultivarse en el exterior. Tiene que sentir el paso de las estaciones para poder vivir, y además vivir bien. Si se tiene en interior, o si se protege de las bajas temperaturas, se debilitará y acabará muriendo.

Pero además, tiene que estar en semisombra, en una zona donde no le llegue el sol de manera directa, y donde pueda estar a resguardo del viento seco.

¿Se puede tener un bonsái de Acer palmatum en interior?

No. El arce japonés ha de vivir fuera, puesto que de lo contrario brotaría antes de tiempo, reduciendo considerablemente su tiempo de descanso invernal. Por este motivo, tampoco puede vivir en climas tropicales.

Sustrato

Requiere sustratos porosos, que no se encharquen. No resiste la sequía, pero el exceso de agua le perjudica mucho más. Por ello, aconsejo mezclar pómice y kanuma al 50%. Otra opción es 70% akadama con 30% de kiryuzuna.

Riego

Como el sustrato es ligero y pierde su humedad con bastante rapidez, el riego ha de ser frecuente. En épocas de calor y pocas o ningunas lluvias, deberemos de regar prácticamente a diario, e incluso dos o más veces dependiendo de las características de nuestro clima. El resto del año regaremos algo menos, pero siempre vigilando la humedad del sustrato.

Asimismo, es muy importante usar agua de lluvia o sin cal. Al ser una planta acidófila, si se regara con agua calcárea sus hojas se volverían amarillas, ya que sus raíces no podrían obtener hierro debido a que la cal lo bloquea, volviéndolo inaccesible para la planta.

Si no te queda otra que usar la del grifo y esta tiene mucha cal, échale unas gotas de limón o vinagre, comprobando que su pH (nivel de acidez) no baje de 4. Esto lo puedes hacer con un medidor digital o con las tiras de pH que venden en ferreterías por ejemplo.

Abonado

Conocí una vez a alguien que me dijo que el sustrato solo le ha de servir de ‘agarre’ a las raíces del bonsái, que tú eres el que se debe de encargar de mantenerlo alimentado. Por este motivo, el abonado es una de las tareas más importantes, porque ningún ser vivo puede existir únicamente con agua.

Pero, ¿qué abono usar y cuándo? Bueno, lo más recomendable es abonar al bonsái de arce japonés cuando está en plena temporada de crecimiento, es decir, en primavera y verano. Para tal fin podremos usar abonos específicos para bonsái (como este de aquí por ejemplo), siguiendo siempre las indicaciones del envase.

Poda

Hay dos tipos de poda: la de formación que se realizará a finales de invierno, y la de mantenimiento (incluyendo el pinzado) que se ha de hacer a lo largo de todo el año.

La primera es, por supuesto, más drástica. Consiste en cortar todas aquellas ramas que se salgan del estilo que se le quiera dar (o que ya se le haya dado), así como recortar aquellas que estén alargándose demasiado.

Por el contrario, la segunda es algo más suave, puesto que lo único que se hace es eliminar tallos verdes: chupones del tronco, ramas que estén brotando en sitios no deseados,… Además, para conseguir que ramifique más y de más abajo puedes quitarle las 2-3 primeras hojas de cada rama.

Alambrado

El alambrado es una técnica que hay que hacer cuidadosamente. El arce japonés crece rápido, por lo que si no se va revisando se corre el riesgo de que se introduzca en la corteza, dejándole una marca que lo afeará bastante. Para evitarlo, lo que se hace es recubrirlo con papel antes de usarlo para colocar las ramas donde se quiera.

Por otro lado, has de tener presente que entre giro y giro debe de haber la misma distancia, y que solo se aconseja alambrar en invierno y comienzos de primavera. No alambres si no es necesario. Con un buen calendario de poda se puede evitar alambrar.

Trasplante del bonsái de Acer palmatum

El bonsai de arce japonés tiene que estar en el exterior

Imagen – Wikimedia/Cliff from Arlington, Virginia, USA

Cada 1 a 2 (o 3 si es un ejemplar viejo) primaveras se tendrá que trasplantar. Hazlo antes de que broten sus hojas, ya que así será más seguro para él. Retira con cuidado todo el sustrato, y corta aquellas raíces que veas que están podridas. Si tienes dudas, ten en cuenta que hay que dejar 1/3 más volumen de ramas que de raíces. Pero si tienes dudas, no podes hasta que no estés completamente seguro.

Luego, podrás plantarlo en una nueva bandeja de bonsái con sustrato nuevo.

Rusticidad

El bonsái de Acer palmatum soporta bien el frío y las temperaturas bajas de hasta los -10ºC.

Espero que te haya servido 🙂 .

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