Cómo cuidar suculentas colgantes

Las suculentas son una de las plantas más fáciles de cuidar. Apenas necesitan agua, se adaptan a donde las quieras tener, y además te ofrecen tanta variedad que no echarás en falta otro tipo de plantas. Incuso se pueden tener colgantes, pero, ¿se cuidan igual? ¿Cómo cuidar suculentas colgantes?

Si ahora mismo has caído en la cuenta que a lo mejor no es igual cuidar una suculenta en una maceta en el suelo que una colgante, a continuación vamos a ayudarte a proporcionarle los mejores cuidados a tus suculentas para que estén perfectas y, sobre todo, para que se desarrollen lo mejor posible. En nada tendrás toda una cortina natural de tus plantas.

Cómo cuidar suculentas colgantes

Cómo cuidar suculentas colgantes

Las suculentas en general son plantas muy resistentes y tan variadas que siempre encontrarás una que te enamore (o muchas). El problema es que tendemos a pensar en estas plantas como en las normales, y eso implica darle una serie de cuidados que, a veces, no son los que realmente necesitan. Y por eso acaban teniendo un mal desenlace.

Como no queremos que eso le pase a tus plantas, queremos darte una guía práctica para que sepas cómo cuidar suculentas colgantes. Mucho de lo que diremos también se aplica a las suculentas en general, así que tenlo en cuenta si tienes o vas a comprarte una.

Ubicación

Siempre se ha dicho que las suculentas son plantas que resisten muy bien la exposición al sol. En otras palabras, que las puedes poner directamente al sol y no pasará nada. Y es así, pero no te lo aconsejamos.

Tanto si tienes suculentas colgantes como «normales», lo mejor es que las coloques en lugares donde le dé mucho sol, pero no directamente.

El motivo es que los rayos del sol lo único que van a hacer es secar los depósitos de agua que la planta acumula, de tal forma que se deshidrata mucho más rápido. Y aunque eso no sería problema porque podrías regarla más a menudo y ya está, el hecho de que la planta se seque tan rápido puede afectar a su salud.

Por eso, en el caso de las suculentas colgantes, es mejor tenerlas en zonas luminosas pero no con sol directo.

Un truco para que sepas si tu planta se quema por la luz del sol es si notas que las hojas se vuelven rojizas. Si es así, lo mejor que puedes hacer es ponerla en otro sitio de sombra. Si le falta luz verás que las hojas se vuelven pálidas, y eso implicará que debes ponerla en un lugar donde dé más luz.

Temperatura

Las suculentas son plantas que toleran muy bien el calor, y en cierto modo también el frío. Eso sí, hay que protegerla de las heladas y de la nieve que puede quemarla por completo.

Suculentas

Tierra

Uno de los cuidados de las suculentas colgantes es la tierra que vas a utilizar. Es muy importante que esta sea nutritiva, pero también muy drenante. Por eso, te recomendamos que uses una mezcla de sustrato con una parte más drenante (grava o similar) que ayude a la las raíces de la planta respiren, al igual que el agua no se le acumule en ella y pudra las raíces.

Algunas especies no necesitan tanto nutriente para sobrevivir y desarrollarse (hay muchas que pueden vivir en suelos pobres) pero, si puedes proporcionarle algo de nutrición, mucho mejor.

Riego

Casi todas las suculentas (por no decir todas) se caracterizan por tener el mismo cuidado con respecto al riego: que necesitan muy poco.

Cuando riegas de más a estas plantas solo acabas matándolas porque las raíces se pudren. En cambio, si solo riegas de vez en cuando, cuando veas que la tierra está completamente seca, conseguirás que la planta se sienta mucho mejor.

En el caso de las suculentas colgantes, a la hora de regarlas puedes utilizar una regadera especial (con el cuello largo) para que no tengas que descolgarla. El problema es que así no verás si la planta necesita el riego o no, como tampoco si se riega de manera adecuada. Y a eso únele que tendrás que poner algo que recoja el agua que vaya a salir por abajo.

Abono

Muchos de los que tienen suculentas colgantes usan el abono para darle una mayor salud a sus plantas. Pero cuidado; si utilizas una tierra con muchos nutrientes, el abono puede no ser necesario.

Si la planta está en crecimiento, sí vendría bien aplicarla una vez al mes durante un tiempo (no para siempre). Los mejores son los abonos específicos u orgánicos, por ejemplo, abono para cactus.

Sujeción

Una de las características únicas de las suculentas colgantes es que, para suspenderlas en el aire, tienes que utilizar una sujeción para ello. Normalmente esto se hace a través de cuerdas, que venden para poner la maceta y protegerla. Sin embargo, algo que no se dice es que, conforme la planta crece y las ramas van saliendo, las cuerdas pueden limitar el desarrollo, o hacer que las ramas se desarrollen de manera poco adecuada.

Para evitarlo, lo que tienes que hacer es revisar, al menos una vez al mes, cómo va la planta, si las ramas nuevas pueden crecer sin limitaciones o, por el contrario, las cuerdas están molestando. Si pasa eso, quizá puedas variar la ubicación de las cuerdas o, en caso que no se pueda, poner la rama de tal forma que no se quiebre o fuerce a crecer de una determinada manera.

Multiplicación

Multiplicación de las suculentas colgantes

La reproducción de las suculentas colgantes es exactamente igual que con las suculentas que no son colgantes. Lo único que tienes que hacer es cortar un tallo, ponla en una zona de sombra para que la herida cierre y plántala con sustrato para suculentas (incluso puedes plantarla en la propia maceta para que sea más frondosa).

Al principio, en estos casos, es mejor regar pulverizando para que no haya tanta agua en la tierra y pueda pudrir el inicio de las raíces.

Como ves, los cuidados de las suculentas colgantes no son, para nada, complicados de llevar a cabo. A cambio, si la cuidas bien, tu planta crecerá y se desarrollará de una manera increíble. ¿Tienes ya alguna en tu casa?

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