Los ficus son árboles con raíces invasivas

Imagen – Wikimedia/Sten

Las plantas del género Ficus son unas de las que tienen raíces más largas, tanto es así que no se recomienda tenerlas en jardines pequeños pues podrían causar muchos y serios problemas. Pero a pesar de ello, si hay algo que tienen es valor ornamental, motivo por el que son muy queridos como plantas de interior, bonsais y, también, en los terrenos. Hay alguno que incluso produce frutos comestibles cuyo sabor es delicioso: el Ficus carica, o como lo conocemos en España higuera.

Existen unas 900 variedades distintas de Ficus que viven principalmente en las regiones tropicales del mundo, a menudo en selvas y bosques húmedos. Pero hay excepciones. Vamos a conocer mejor a este género que tantas alegrías nos puede dar, si sabemos cuidarlo bien.

Origen y características de los Ficus

Los Ficus pueden ser árboles, arbustos o trepadoras dependiendo de la especie, se caracterizan por tener látex en su interior. Este látex es una sustancia blanquecina que les ayuda a cicatrizar las heridas, pero que a los humanos les provoca irritación y enrojecimiento de la piel.

Su altura y hojas varía. Por ejemplo, el Ficus elastica es un árbol perennifolio de 20 metros de alto que tiene hojas simples, enteras y con un tamaño de unos 20 centímetros de largo por 10-15 centímetros de ancho, en cambio el Ficus carica es un arbolito caducifolio de 5-7 metros de altura con hojas palmatilobuladas.

Pero si hay algo que tienen en común es su infrutescencia, o como nosotros los llamamos: higos. Los botánicos los llaman siconos, y son falsos frutos en cuyo interior se encuentran las flores, las cuales son polinizadas por las avispas de los higos que llegan a ellas entrando por el pequeño orificio que hay en un extremo. Pueden ser grandes o pequeños, comestibles o no, pero todos tienen una forma bulbosa similar.

Tipos de Ficus

Las especies de Ficus más populares son:

Ficus benghalensis

La higuera estranguladora es muy grande

Se le conoce como baniano o higuera estranguladora, y es una planta endémica de Bangladés, India y Sri Lanka. Empieza siendo epífita, pero termina formando un tronco del que brotan raíces que le sirven para tener un mejor soporte. La altura varía, pero por lo general mide unos 10 metros. Su extensión en cambio puede ser impresionante: se han encontrado ejemplares que ocupan una superficie de 12 mil metros cuadrados.

Resiste hasta los 0 grados; es decir, que puede vivir solo en climas sin heladas. De hecho, lo ideal es que no baje de los 2ºC.

Ficus benjamina

Vista del Ficus benjamina

Imagen – Wikimedia/Forest and Kim Starr

Conocido como laurel de la India o ficus benjamina, es un árbol perennifolio que crece en el sureste de Asia y en Australia. Pese a su apellido, es una planta que fácilmente puede llegar a medir 15 metros de altura. El tronco puede ser muy grueso, pero no tanto como el de otras especies (es raro que supere el metro de diámetro).

Soporta las heladas de hasta los -2ºC, siempre que sean puntuales.

Ficus carica

Ficus carica en el jardín

Imagen – Online Plant Guide

Es la higuera común, un árbol-arbolito caducifolio originario del sudoeste de Asia que se ha naturalizado en la región mediterránea. Alcanza una altura máxima de 8 metros, con una copa muy abierta si se deja crecer a su aire. Las hojas están compuestas por 3 o 7 folíolos verdes, y caen en otoño-invierno. Durante el verano produce frutos, los higos, que son comestibles.

Se trata de una planta que aguanta bien hasta los -7ºC.

Ficus elastica (syn. Ficus robusta)

Vista del Ficus elastica

Imagen – Wikimedia/PseudoscienceFTL

Muy conocido por el nombre de gomero y por el de árbol del caucho, es un árbol perennifolio nativo de la India y de Indonesia que alcanza entre los 20 y los 30 metros de altura. Su tronco se engrosa hasta los 2 metros de diámetro, y de sus ramas brotan hojas oblongas de hasta 30 centímetros de largo por hasta 10 centímetros de ancho.

Se utiliza mucho como planta de interior, si bien necesita mucha luz para poder vivir bien. Resiste hasta los -1ºC.

Ficus lyrata

Ejemplar adulto de Ficus lyrata

Imagen – Wikimedia/Forest & Kim Starr

Se le conoce como higuera hoja de violín, y es un árbol perennifolio originario de África Occidental que alcanza los 15 metros de altura. Las hojas son verdes, llegando a medir 45 centímetros de largo por 30 centímetros de ancho una vez adultas.

No le gusta el frío. Lo más recomendable es tenerlo o como planta de interior o en un invernadero en caso de que la temperatura baje de los 5ºC.

Ficus macrophylla

El Ficus macrophylla es un árbol inmenso

Imagen – Wikimedia/DO’Neil

El Ficus macrophylla es un árbol perennifolio conocido como higuera de Bahía Moreton, que empieza su vida siendo epífita pero termina siendo un árbol. Es originario de Australia, en concreto de la costa este, y puede llegar a medir 60 metros de altura. Sus hojas son alargadas, con un tamaño de 15 a 30 centímetros de largo, y verde oscuras.

Resiste hasta los -4ºC.

Ficus microcarpa (syn. Ficus nitida, Ficus ginseng y Ficus retusa)

Vista del Ficus microcarpa adulto

Imagen – Wikimedia/Forest & Kim Starr

El Ficus microcarpa un árbol perennifolio conocido como laurel de Indias, y es nativo de Asia, en concreto del sur y del sureste. Su altura es de unos 15 metros, aunque puede llegar a los 20 metros si se dan las condiciones adecuadas. Como todos los Ficus, emite raíces aéreas que al tocar el suelo se engrosan, uniéndose al tronco con el paso del tiempo. Las hojas son de color verde oscuro, y miden entre 4 y 13 centímetros de largo.

Al igual que el F. macrophylla, soporta las heladas de hasta los -4ºC.

Ficus pumila (syn. Ficus repens)

El ficus pumila es una trepadora

Imagen – Wikimedia/Ixitixel

El Ficus pumila es una especie trepadora de hoja perenne nativa del este de Asia. Si tiene soporte, puede medir hasta 4 metros de largo, pero si no es el caso, crecerá como una bonita planta rastrera. Las hojas son simples, verdes, y miden unos 14 centímetros de largo.

Soporta el fresco y las heladas de hasta los -3ºC.

Ficus religiosa

El Ficus religiosa es un árbol perennifolio

Imagen – Wikimedia/Vinayaraj

El Ficus religiosa es un árbol semicaducifolio que crece silvestre en Nepal, India, China, Indochina y Vietnam. Alcanza los 35 metros de altura, y su tronco mide 3 metros o en algunos casos más de diámetro. Sus hojas son verdes, de hasta 17 centímetros de largo por 12 centímetros de ancho.

Debido a su origen, no soporta el frío, por lo que solo se debe cultivar en climas cálidos.

¿Cómo cuidar un ficus?

Si quieres tener un Ficus en casa o en el jardín, te recomendamos cuidarlo del siguiente modo:

  • Ubicación:
    • Exterior: ha de estar en una zona soleada o con mucha luminosidad, para que pueda crecer bien. Si lo vas a tener en el suelo, ten en cuenta que sus raíces son muy invasivas, de modo que has de plantarlo a unos 10 metros como mínimo de donde haya tuberías.
    • Interior: ponlo en una habitación donde haya mucha claridad, y donde pueda estar lejos de las corrientes de aire. Asimismo, la humedad ha de ser alta, de manera que es aconsejable ponerle recipientes con agua o plantas -con sus respectivas macetas- a su alrededor.
  • Riego: ¿cada cuánto se riega un ficus? Depende. En verano puede ser necesario regarlo 3 o incluso 4 veces a la semana, mientras que en invierno se regará 1 o 2 veces cada siete días.
  • Abonado: es muy recomendable abonarlo, sobre todo si está en maceta, con abonos ricos en nutrientes como el guano o el mantillo. Hazlo desde primavera hasta verano.
  • Trasplante: en primavera es buen momento para plantarlo en el jardín, o en una maceta más grande si es necesario. Por cierto, el trasplante a un recipiente mayor se ha de hacer cada 2 o 3 años.
  • Poda: no aconsejamos podarlo, puesto que lo bonito del Ficus es su porte, su elegancia. Ahora bien, a veces no queda más remedio, ya sea porque se quiere controlar su crecimiento y tenerlo con un tamaño más reducido. Así que si has de podarlo, lo puedes hacer a comienzos del otoño o de la primavera.

¿Cuántos años puede vivir un ficus?

Muchos, pero en realidad depende de los cuidados que reciba y de dónde se tenga. Por ejemplo, se han encontrado ejemplares de Ficus benghalensis de más de 200 años, pero un Ficus benjamina cultivado en maceta en interior es raro que viva más de 10 años. Yo misma tuve una higuera (F. carica) en el jardín que con 50 años se murió el tronco principal y ahora quedan los hijos.

Para conseguir que viva todo lo que tenga que vivir, lo ideal es tenerlo en el exterior, plantado en el suelo, y evitar las podas drásticas.

¿Cómo son las raíces de un ficus?

Las raíces de los Ficus son gruesas

Raíces de Ficus elastica.

Las raíces de estas plantas son grandes, fasciculadas y además gruesas. Pueden extenderse varios metros (10 como poco), y es fácil que rompan tuberías y suelos pavimentados.

Si bien hay cultivares enanos, como el Ficus benjamina »Kinky» que no superan los 2 metros de altura, si quieres poner uno de estos árboles en tu jardín es mejor que lo pongas lejos de aquello que podría destrozar si lo tuviera cerca.

Esperamos que te haya gustado saber más sobre los Ficus.

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