La Euphorbia tirucalli se conoce como árbol de los dedos

Imagen – Wikimedia/Frank Vincentz

El Árbol de los dedos, conocido con el nombre científico de Euphorbia tirucalli, es una planta muy peculiar, ya que no tiene casi ninguna hoja, que es por lo que sus tallos se volvieron de color verde para poder realizar la fotosíntesis.

Aunque a menudo se lo encuentre a la venta en macetas pequeñas, que no te engañe su tamaño: puede crecer hasta los quince metros de altura. Pero si te parece mucho no te preocupes: puedes podarlo durante los meses cálidos. Sepamos más sobre él.

Origen y características del árbol de los dedos

El árbol de los dedos es un árbol suculento

Imagen – Wikimedia/Frank Vincentz

La Euphorbia tirucalli, llamada a veces como Arbusto de goma, Arbusto de leche, Abá, o Palitroque, además de como Árbol de los dedos, es un tipo de euphorbia endémico de África hasta la India, donde vive en las regiones secas con clima tropical. Se caracteriza por tener ramas cilíndricas y carnosas de color verde. Es una planta que se ramifica mucho ya desde joven, pero a medida que crece el tronco se va quedando casi sin ramas, tal y como se puede ver en la imagen superior.

Como decíamos al principio, aunque su crecimiento es más bien lento, aumentando su tamaño unos 20 centímetros/año, puede llegar a medir hasta 15 metros de altura. Por este motivo, hay que pensar bien dónde se va a tener para que en un futuro no tengamos problemas. En este sentido, hay que tener en cuenta también que es una planta tóxica, por lo que hay que mantenerla alejada de los niños así como de los animales domésticos.

Su savia produce llagas en la piel y daños en los ojos, por lo que cuando se la manipule hay que usar siempre gafas y guantes.

Cuidados de la Euphorbia tirucalli

A pesar del peligro, si se trabaja bien, es decir, protegiéndonos las manos y los ojos, podemos tener una preciosa planta en el patio o en el jardín. Para que crezca correctamente necesita lo siguiente:

Ubicación

Si el clima es suave, con heladas de hasta los -2ºC, se puede tener todo el año en el exterior a pleno sol; en caso contrario, se tiene que poner en una habitación con mucha luz. Esto es muy importante, porque no sobreviviría en sombra.

Es una planta que necesita espacio, de modo que en caso de plantarla en el jardín, se debe de tener, como mínimo, a unos tres o cuatro metros de distancia de otras plantas grandes, como árboles o palmeras.

Riego

El árbol de los dedos resiste sin problemas la sequía, pero el encharcamiento puede acabar con él. Por este motivo, se regará ocasionalmente. Por lo general, se hará unas 2 veces por semana en los meses más cálidos, y cada 10 días el resto del año.

No hay que mojar la planta. Cuando se riegue, hay que echar el agua en la tierra; de este modo, le llegará más rápido a las raíces.

Abonado

La Euphorbia tirucalli crece lento

Imagen – Wikimedia/David J. Stang

Además de agua, es necesario que nos acordemos de abonarlo de vez en cuando a lo largo de la primavera y el verano. Para ello, se recomienda abonar con abonos orgánicos, como el guano (en venta aquí), siguiendo las recomendaciones del fabricante.

Si se cultiva en maceta, es mejor usar abonos líquidos, puesto que las raíces lo absorberán mejor y más rápido, y el sustrato permanecerá igual. En cambio, si lo tenemos en el suelo, se puede optar por los abonos en polvo o granulados.

Suelo o sustrato

La Euphorbia tirucalli es un poco exigente, en el sentido de que prefiere aquellos que tengan buen drenaje. Al ser muy sensible al exceso de riego y al encharcamiento, es recomendable que se tenga en cuenta lo siguiente:

  • Jardín: la tierra tiene que ser arenosa, y filtrar con rapidez el agua. Si no fuera de este modo, entonces habría que hacer un agujero de gran tamaño, aproximadamente de 1 x 1 metro, y cubrir sus lados -excepto la base- con malla de sombreo para que no entrara en contacto con la tierra del jardín. Luego, se rellenaría simplemente con pómice (en venta aquí), gravilla (arena de construcción muy usada en estanques por ejemplo, de 1-3mm de grosor), mezclado con un 40% de sustrato universal (en venta aquí).
  • Maceta: el recipiente tiene que tener agujeros en su base. Además, se ha de rellenar con una mezcla de sustrato universal con perlita al 50%.

¿Cómo reproducir Euphorbia tirucalli?

Se puede reproducir por esquejes de ramas en primavera o verano, plantándolos en macetas con sustratos muy porosos, como turba negra mezclada con perlita a partes iguales. Eso sí, usaremos siempre guantes, y mejor si son de goma, para que la savia no entre en contacto con la piel, puesto que si lo hiciera nos haría daño.

Poda

El árbol de los dedos no necesita poda. Lo que sí se puede hacer una vez al año es una limpieza, quitándole los tallos o las partes de tallos que estén secos, con la ayuda de unas tijeras de yunque (en venta aquí) por ejemplo.

Trasplante

Se ha de plantar en el jardín en cuanto la primavera se asiente y el frío quede atrás. Si se cultiva en maceta, se pasará a otra mayor cada 3 años. Así, nos aseguraremos de que continúe creciendo con normalidad.

Rusticidad

La Euphorbia tirucalli soporta el frío y las heladas débiles, pero las intensas le perjudican.

La Euphorbia tirucalli o árbol de los dedos es una planta ornamental

Imagen – Wikimedia/DC Gardens

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