Cuando hablamos de cultivos a gran escala y del trabajo de la agricultura, no referimos siempre a los dos tipos principales que existen: agricultura de regadío y agricultura de secano. Hoy nos vamos a centrar en analizar la agricultura de regadío. Son muchos los esfuerzos que hay que analizar para poder obtener excelentes resultados a la hora de cultivar. Esto se aplica en todos los aspectos del agronomía. Si nos aplican diversas medidas correctas en el momento oportuno, no podemos tener huertas de calidad. Hay que tener en cuenta aspectos como el suelo, fertilizantes, riego y otros factores asociados a la siembra.

Por todo ello, hoy vamos a dedicar este artículo a contarte todo lo que debes saber sobre la agricultura de regadío.

Factores de la agricultura de regadío

agricultura de regadío

Cuando hablamos de este tipo de agricultura no referimos a aquella que necesita de un riego bastante abundante. Existen diversos factores a tener en cuenta para que el rendimiento sea bueno. Factores como pueden ser el tipo de suelo donde estemos sembrando, los fertilizantes que estemos utilizando, la cantidad de riego que necesitan los cultivos y otros factores que se le asociada a la siembra y el tipo de plantación. Cada tipo de plantación necesita uno requerimientos particulares. Las hortalizas, el algodón, el arroz y los árboles frutales tiene un mejor rendimiento si aplicamos la agricultura de regadío. Esto permite poder dirigir las aguas ácidas zonas de labranza y utilizar diversos métodos artificiales para el riego. Para que la cosecha resulte lo más provechosa posible, se deben evaluar todas las condiciones que existe entre el agua y la planta y la relación entre ellas antes de ejecutar la aplicación.

Para que la agricultura de regadío salga rentable hay que tener en cuenta todos los factores y aplicar el mejor rendimiento posible. La siembra de cultivos de regadío requiere de un conocimiento más preciso y de edificar las instalaciones. Se necesitan acueductos, canales, aspersores, albercas y otras estructuras para el riego. Además, se necesita implementar otras técnicas avanzadas para poder calcular los costes en agua y otros procedimientos. Si se realiza correctamente puede ser un tipo de agricultura bastante beneficiosa. Si se complementa también con la acción de la lluvia se puede favorecer el desarrollo de los cultivos con poco coste.

Equipo necesario

agricultura de regadío características

Para la agricultura de regadío existe un equipo necesario y uno maquinaria e instalaciones aptas. Entre estas instalaciones y maquinaria se necesitan tener de pequeños embalses, acueductos, barcazas y otras instalaciones que sean capaz de transportar el agua. También se debe favorecer el desagüe en todo momento para evitar la acumulación excesiva de agua. Asimismo, se debería implementar estaciones de bombeo dependiendo de la superficie la que estemos sembrando. Es interesante añadir algunos sistemas de partición del regadío para repartir mejor los volúmenes de agua.

Una vez se ha resuelto todos estos factores, el agrónomo es el que elige la técnica que más se adapte tanto las necesidades de los cultivos como del terreno. Las técnicas más comunes utilizadas son las de aspersión y la del regadío delimitado. La de aspersión tiene una acción semejante a la de las precipitaciones, ya que vierte el agua por gota sobre el terreno. La técnica del riego delimitado precisa de un conducto que sea de tipo plástico y que se instala encima o debajo del suelo. Este conducto tiene varias perforaciones por las que va soltando de ligados chorros o gotas de agua sobre la siembra.

La agricultura de regadío se puede implementar también por arroyamiento o surcos, inundación, infiltración de canales o por drenaje. De todos estos métodos el más utilizado es la inundación y el surco. Sin embargo, son los métodos que más agua necesita.

La aspersión está ganando bastante repercusión aunque se precise de un gasto superior. Es comprensible ya que ofrece numerosas ventajas sumamente atractivas que lo hacen que la inversión inicial, aunque algo más alta, sea una inversión rentable. Es decir, se trata de un tipo de inversión en el que a largo plazo tienes un ahorro bastante bueno. Esto es debido a la eficiencia con el que se tiene el tratamiento del agua.

Beneficios de la agricultura de regadío

Vamos a pasar ahora analizar cuáles son los beneficios que tiene la agricultura de regadío. Lo primero es que si se gestionan correctamente se puede llegar ahorrar hasta un 60% de agua. La agricultura de regadío debe brindar un riego balanceado idóneo para los tipos de cultivos que se estén sembrando. También requiere de un pequeño consumo energético, aunque es capaz de resistir las condiciones del exterior. Las infraestructuras que se construyen para poder atender a los cultivos perduran por años. Esto ayuda a reducir los costes de mano de obra.

El terreno no será ningún problema para la agricultura de regadío ya que se pueden aplicar numerosos métodos en casi cualquier tipo de relieve. Podemos utilizar los métodos incluso en capas más delgadas. El agrónomo puede tener en todo momento bajo su control la distribución de agua, pudiendo elegir aquellas que sean más salinas si así lo requiere el cultivo. También podemos beneficiarnos con otras propiedades de este tipo de sistemas como lo son los siguientes:

  • La agricultura de regadío tiene un mayor beneficio con una gran facilidad a la hora de controlar las malas hierbas.
  • Se incrementa el resultado de la cosecha.
  • Se aplica el riego continuo evitando la asfixia de las raíces.
  • La fecundidad de la tierra y la posibilidad implementación de rutinas agroquímicas ayuda a tener mejor rendimiento.

Desventajas de la agricultura de regadío

Como es de esperar, no todo podían ser ventajas. La primera desventaja, y quizá la más importante, es que la inversión para poder adoptar la agricultura de regadío puede ser bastante alta. Todo dependerá del variables como  lo son las características del terreno, tipo de cultivo partida destinado y la computarización de todo el sistema de riego.

Otro factor que es considerado como una desventaja es la posibilidad de obstrucción de los goteros. Al contar con orificios diminutos pueden ser sensibles al filtrado y a la calidad del líquido. Si el agrónomo opta por emplear agua con altas propiedades salinas, es necesario aplicar algunos labores de lavado al concluir cada ciclo de agricultura de regadío para que el terreno no absorba todas las sales con un resultado contraproducente.

Espero que con esta información puedan conocer más sobre agricultura de regadío.

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