Hay muchas plantas que resisten la nieve

La nieve es un fenómeno meteorológico que hay que tener muy presente cuando vamos a elegir qué plantas comprar. Y es que ya no estamos hablando de »simples» heladas que desaparecen con rapidez en cuanto sale el Sol, si no de algo -la nieve- que tarda más en derretirse y que, por consiguiente, puede causar daños graves a las plantas menos resistentes.

Junto con las granizadas, las nevadas suponen todo un desafío para las especies. Por suerte, hay muchas plantas resistentes a la nieve, como las que vas a ver a continuación.

Abelia (Abelia grandiflora)

La abelia resiste la nieve

Imagen – Flickr/Jennifer Snyder

La abelia es un arbusto semicaducifolio (es decir, que se queda parcialmente sin hojas en invierno) que alcanza una altura de entre 1 y 3 metros. Sus ramas son un poco colgantes, y lo más interesante es que se llenan de flores blancas en primavera. Estas, además, son fragantes.

Puedes tenerla tanto a pleno sol como en semisombra. Aunque eso sí, es muy recomendable que el suelo (o sustrato, si la vas a tener en maceta) tenga un pH ácido, de 4 a 6. El motivo es que en tierras alcalinas su crecimiento es un poco más lento. Pero por lo demás, resiste hasta los -12ºC.

Arce japonés (Acer palmatum)

El Acer palmatum es un árbol originario de Asia

Imagen – Wikimedia/Rüdiger Wölk

El arce japonés es un árbol o arbusto -dependerá de la variedad y/o cultivar- que crece entre 1 y 12 metros de altura. Su porte es muy elegante, pues su copa es redondeada, algo abierta, de la que brotan hojas palmadas y lobuladas que pueden ser de alguna tonalidad verdosa, rojiza, amarillenta o incluso variegada.

Se desarrolla muy bien en climas templados y húmedos, con suelos ácidos (pH de 4 a 6). Dependiendo de la variedad, se puede tener a pleno sol o en semisombra. Soporta hasta los -18ºC.

Vitadinia azul (Brachyscome multifida)

La vitadinia azul resiste las heladas

Imagen – Wikimedia/Melburnian

La vitadinia azul es una planta vivaz de hábito rastrero que alcanza una altura de 45 centímetros. Sus hojas están profundamente divididas, y son de color verde. Las flores surgen en el extremo de los tallos, y son de color malva, rosado o blanco. Aparecen desde comienzos del otoño hasta mediados de invierno.

Es una herbácea muy bonita, que crece en lugares soleados siempre que el terreno tenga muy buen drenaje. Tolera los calcáreos sin problema. Y además, soporta hasta los -7ºC.

Cerezo tibetano (Prunus serrula)

El Prunus serrula aguanta mucho el frío y la nieve

Imagen – Wikimedia/Fab5669

El cerezo tibetano es un árbol caducifolio que alcanza una altura de 6 a 9 metros. Su copa es ancha, de 4-5 metros, por lo que da muy buena sombra. Sus flores son blancas, y brotan en primavera. Pero si hay algo que llama la atención, es la corteza de su tronco: es lisa, de color rojo pardusco, y además tiene lenticelas con forma horizontal.

Se trata de una planta de excepcional belleza, que debe de estar en un lugar soleado, creciendo en un terreno fértil y ligeramente ácido. Resiste hasta los -18ºC.

Árbol del paraíso (Eleagnus angustifolia)

El árbol de paraíso soporta el frío

Imagen – Wikimedia/Stan Shebs

El árbol del paraíso es, como su nombre indica, un árbol, de hoja caduca. Crece hasta los 10 metros de altura, y desarrolla una copa con forma irregular, ancha y algo redondeada. Su tronco ramifica a pocos metros del suelo, y con el tiempo se vuelve tortuoso. Las hojas son lanceoladas y verdes. Sus flores brotan en primavera, y son plateadas.

Tolera muchos tipos de suelos, entre los que se incluyen los calizos. Incluso puede crecer en los que son un poco salinos. Soporta hasta los -12ºC.

Rhaphiolepis umbellata (sinónimo Laurus umbellata)

El raphiolepis es un arbusto resistente

Imagen – Wikimedia/A. Barra

El Rhaphiolepis umbellata es un arbusto perennifolio con una copa redondeada cuya altura es de 1 a 2 metros. Las hojas son grandes, con un tamaño de hasta 9 centímetros, y con forma ovado-oblonga. Florece durante la primavera, produciendo gran cantidad de flores blancas cuyos estambres son de color carmín.

Su cultivo es relativamente fácil, puesto que lo único que necesita es un suelo fértil, que drene bien el agua, y sol. Resiste muy bien las temperaturas de hasta los -12ºC.

Salvia de otoño (Salvia greggii)

La salvia de otoño aguanta las nevadas

Imagen – Wikimedia/Stan Shebs

La salvia de otoño es una planta herbácea perennifolia (o caducifolia cuando las heladas son muy intensas) que alcanza una altura de 60 centímetros. Las hojas son alargadas, de color verde medio; en cambio las flores son rojas, rosas, violetas, naranjas, o blancas. Estas brotan desde finales de primavera hasta el otoño.

Es interesante para tener en rocallas, aunque también es preciosa en una maceta. Se ha de colocar a pleno sol, y plantar en suelos bien drenados. Resiste hasta los -12ºC.

Bambú sagrado (Nandina domestica)

La nandina es un arbusto rústico

Imagen – Wikimedia/A. Barra

Si te gustan los bambúes pero te preocupan sus raíces, la nandina es un arbusto de hoja perenne que se parece bastante. Su altura máxima es de 3 metros, y tiene hojas pinnadas de color verde, aunque cuando son jóvenes son rojas. Produce muchas flores blancas agrupadas en panículas durante la primavera.

El ritmo de crecimiento de esta planta es rápido, pero a diferencia del bambú, se puede controlar bien, ya sea con podas o cultivándola en maceta. Le gusta el sol, aunque tolera la semisombra. Soporta hasta los -15ºC.

¿Cuál de estas plantas resistentes a la nieve te ha gustado más?

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