Se pueden tener muchas palmeras en un jardín tropical en España

En España hay una gran variedad de climas tanto en la península ibérica, como en los dos archipiélagos así como en Ceuta y Melilla. Sin salir del país, se puede disfrutar de jardines en los que predominan las plantas que resisten las nevadas, pero también de aquellos en los que las más sensibles al frío, como las heliconias o las alpinias, florecen todos los años en las zonas más cálidas.

Por eso, es muy fácil tener palmeras sanas en este país, ya que además existen muchas especies que, pese a su apariencia, son capaces de soportar temperaturas bajo cero sin sufrir daños. Así pues, si quieres saber qué palmeras tener en un jardín tropical en España, apunta las que te recomendamos. 

Butia capitata (Palmera de la jalea)

La Butia capitata es una palmera rústica

Imagen – Wikimedia/Materialscientist

La Butia capitata es una planta relativamente pequeña, que alcanza una altura de 4 a 5 metros, con un tronco de unos 30 centímetros de grosor. Sus hojas son de color verde glauco, pinnadas, y arqueadas. Produce frutos amarillos que pueden consumirse: su sabor es ácido pero agradable. Tiene un ritmo de crecimiento lento, pero no te preocupes porque ya de joven es una belleza. Es una especie que se ha de plantar en un lugar soleado, con tierra fértil. Resiste hasta los -10ºC.

Howea forsteriana (Kentia)

La kentia es una palmera que se puede tener en un jardín tropical

Imagen – Wikimedia/Black Diamond Images

La kentia es una palmera que desde hace mucho tiempo se cuida con mimo en los hogares españoles. Tiene las hojas largas, pinnadas, de color verde oscuro, y crece muy lento. Se adapta muy bien a las condiciones que hay en el interior, pero también es interesante tenerla en el jardín. Es una planta que supera los 10 metros de altura, pudiendo llegar a los 15 metros, y que mantiene su tronco delgado, de unos 30 centímetros de grosor. El único inconveniente (que realmente no es tal) es que necesita sombra de joven, pero por lo demás has de saber que resiste hasta los -4ºC.

Jubaea chilensis

La Jubaea chilensis resiste las heladas

Imagen – Flickr/Scott Zona

La Jubaea chilensis es una palmera que crece lentamente. Pero tiene un valor ornamental muy alto. Alcanza una altura de 30 metros y su tronco mide entre 80 y 100 centímetros de diámetro. Las hojas son pinnadas, verdes, y llegan a medir hasta 4 metros de largo. Ciertamente, no es la más indicada para tener en jardines tropicales pequeños, pero sí puede quedar estupenda en los medianos y grandes. Necesita sol, y mucho espacio. Resiste hasta los -14ºC.

Livistona mariae

La Livistona mariae es una palmera que se puede plantar en un jardín tropical

Imagen – Wikimedia/Cgoodwin

La Livistona mariae es una palmera de jardín que alcanza una altura de 25 metros, y su tronco crece hasta los 45 centímetros de grosor. Sus hojas tienen forma de abanico, y son rojas cuando la planta es joven, y verde-glaucas cuando es adulta. Se ha de plantar en un lugar soleado, para que se desarrolle bien. Resiste la sequía, así que no será necesario regarla con frecuencia. Además, soporta las heladas de hasta los -6ºC.

Parajubaea torallyi

La Parajubaea torallyi es una especie que alcanza una altura de hasta 25 metros de altura, pero que sin embargo mantiene su tronco delgado, de unos 40 centímetros de grosor. Tiene hojas pinnadas, de color verde y de hasta 3 metros de largo. Le gusta que el sol le dé de forma directa, de hecho es algo que necesita. Asimismo, soporta la sequía y las heladas de hasta los -6ºC.

Pritchardia minor

La Pritchardia minor es una de las pocas especies del género que resisten las heladas. Tal vez no sea tan bonita como la tropical Pirtchardia pacifica, pero eso no quita que no sea preciosa. Alcanza una altura de entre 4 y 6 metros, y su tronco mide unos 20 centímetros de grosor. Tiene hojas palmadas y anchas, de color verde. Tolera el sol directo sin problema, pero por propia experiencia aconsejo ponerla en un lugar con sombra parcial o semisombra. Resiste hasta los -3.5ºC.

Ravenea glauca

La Ravenea glauca es una palmera de tronco delgado

Imagen – Wikimedia/Krzysztof Ziarnek, Kenraiz

La Ravenea glauca es muy similar a la Ravenea rivularis, una especie que se cultiva más pero que es también menos tolerante al frío que la que te presentamos. Alcanza una altura de 10 metros, y su tronco se engrosa hasta los 20 centímetros. Sus hojas son pinnadas de hasta 2 metros de longitud, y de color verde. Vive bien tanto a pleno sol como en semisombra, y resiste hasta los -3.5ºC.

Sabal uresana

El Sabal uresana es una palmera rústica

Imagen – Wikimedia/Thecoldmidwest

El Sabal uresana es una palmera que tiene hojas en forma de abanico, de color azulado cuando la planta es joven y verdes más adelante. Crece hasta los 20 metros de altura y su tronco llega a medir 40 centímetros de grosor. Se ha de poner en un lugar soleado desde el principio, ya que no vive bien en sombra. Asimismo, es importante que se tenga en cuenta que su crecimiento es muy lento: pasarán años antes de que forme tronco. Pero lo bueno que tiene es que embellece el jardín tropical desde el primer día, y que resiste las heladas de hasta los -9ºC.

¿Conoces otras palmeras que puedan tener en un jardín tropical en España ¿Qué opinas de las que te hemos enseñado en este artículo?

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