Las palmeras tropicales son preciosas

¿Te gustan las palmeras? ¿Y los jardines tropicales? Entonces déjame decirte algo: hay unas cuantas palmeras tropicales que se pueden cultivar en las regiones templadas, incluyendo las que tenemos en España. Y no, no te estoy hablando de la palmera canaria o de la datilera, ambas bastante comunes en nuestro país (especialmente la primera por ser autóctona del archipiélago canario como su nombre indica).

Como es posible que no me creas, he seleccionado algunas que aguantan el frío, e incluso algunas heladas. Echa un vistazo y anímate a conocerlas.

Archontophoenix maxima

La Archontophoenix maxima (conocida en inglés como Walsh River Palm), es una especie endémica de Queensland en Australia. Como su apellido indica, es la más alta del género Archontophoenix, con una altura de hasta 30 metros. Pero a pesar de su altura, su tronco se mantiene delgado, con unos 30-35 centímetros de grosor. Las hojas son pinnadas y largas hasta 4 metros de longitud.

Se parece bastante a otras Archontophoenix, en particular Archontophoenix alexandrae. Pero está ella en la lista y no otras porque crece rápido, y es bonita. Además, casi me atrevería a decir que soporta mejor el sol directo que otras, eso sí, siempre que tenga la oportunidad de acostumbrarse a él poco a poco. Por ejemplo, y para que te hagas una idea, yo tengo un ejemplar en una esquina del jardín, donde le da sombra por todos lados menos por arriba.

Poco a poco, a medida que va ganando altura, le va dando cada vez más el sol, y así no sufre daños. Por lo demás, resiste heladas de hasta los -2ºC.

Chambeyronia macrocarpa

La Chambeyronia macrocarpa (conocida en inglés como red leaf palm, o palmera de la hoja roja) es una joya originaria de Nueva Caledonia. Puede crecer hasta los 20 metros de altura, pero su tronco apenas se engrosa 25 centímetros. Las hojas son pinnadas, verdes y con los folíolos anchos. Dependiendo de la variedad, la hoja nueva puede ser roja, y/o tener el tronco verde con manchitas blancas (la Chambeyronia macrocarpa ‘Watermelon‘).

Se ha de tener en sombra, ya que el sol directo la ‘quema’ sobre todo si es joven y/o no está aclimatada. Resiste sin problemas las heladas de hasta los -2ºC.

Dypsis cabadae

La Dypsis cabadae es muy similar a la Dypsis lutescens, pero dado que esta última es muy común en las casas, te presento a la D. cabadae. Es originaria de las Comores, en África oriental. Puede alcanzar los 12 metros de altura, con varios tallos o estípites delgados y anillados de unos 10 centímetros de diámetro. Sus hojas son pinnadas, y miden hasta 2 metros de largo.

Al igual que la D. lutescens (conocida por el nombre de areca o palmera amarilla), requiere sombra de joven. Puede soportar las heladas débiles y puntuales de hasta los -2ºC.

Pritchardia minor

La Pritchardia minor es una especie de palmera originaria de Hawái, en concreto de la isla Kauai, a una altitud de entre los 500 y los 1300 metros. Es la especie del género que vive a más elevada altitud, por lo que es también la que mejor resiste el frío. Alcanza los 10 metros de altura, con un tronco delgado de unos 20-30 centímetros.

Crece al sol o en semisombra, aunque eso sí, en caso de haber heladas, han de ser muy puntuales y cortas. Por experiencia afirmo que soporta hasta los -2ºC (en el portal inglés Daves Garden dicen que aguanta hasta los -3’8ºC, aunque quizás sea mucho para ella). Si puedes tenerla en una zona resguardada del jardín, lo agradecerá.

Livistona mariae

La Livistona mariae es una palmera autóctona de Australia, para ser más específicos, crece únicamente en una región conocida como Palm Valley, en el Parque Nacional Gargante Finke. Alcanza una altura de 10-15 metros, con un tronco de 35-40 centímetros de diámetro. Sus hojas son palmadas, de color verde aunque se vuelven rojas si les da el sol directo (sobre todo de joven).

Has de ponerla al sol, si bien crecerá correctamente si está en semisombra. Por lo demás, resiste hasta los -6ºC.

Parajubaea cocoides

La Parajubaea cocoides es una palmera que crece rápido

Imagen – Wikimedia/Kahuroa

La Parajubaea cocoides es originaria de Suramérica, en concreto desde Colombia hasta Ecuador. Puede alcanzar una altura de 20 metros, con un tronco de unos 35 centímetros. Sus hojas son pinnadas, de unos 3-4 metros de largo, y verdes. Sus frutos son comestibles.

Tiene un aspecto muy similar al cocotero (Cocos nucifera), pero es mucho más resistente que él: soporta heladas de hasta los -4ºC. Ponla al sol, y disfrútala.

Nota: en España es posible que te sea más fácil de encontrar la Parajubaea tollaryi. Es prácticamente igual que la P. cocoides, aunque su altura es ligeramente superior.

Sabal causiarum

El Sabal causiarum es una especie de palmera que nos puede sorprender mucho si sabemos su origen: el Caribe. En concreto, crece en las islas de La Española, Puerto Rico y British Virgin Islands. Alcanza una altura de 10-12 metros, con un tronco recto de 35 a 70 centímetros. Las hojas son costapalmadas, y aparecen en número de 20 a 30 en los ejemplares adultos. Estas, cuando se secan, permanecen adheridas al tallo durante mucho tiempo, tanto, que insectos y aves las usan de refugio y/o nido.

¿Dónde ponerla? Al sol. Le tiene que dar de lleno, incluso desde joven. Puede estar en semisombra, pero si puedes, tenla mejor expuesta al astro rey de forma directa. Resiste sin problemas las heladas de hasta los -5ºC.

¿Qué te han parecido estas palmeras tropicales?

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