Hay muchos híbridos de Sarracenia, y todos son fáciles de cuidar

Imagen – Wikimedia/Photograph by Mike Peel // Sarracenia hybride x chelsonii

Las plantas carnívoras del género Sarracenia son de las más fáciles de cuidar, ya que solo quieren luz solar durante todo el día, un sustrato cuyo pH sea bajo y su riqueza en nutrientes muy pobre (como la turba rubia sin abonar, o el musgo esfagno), y mucha agua. Seguramente este sea uno de los motivos por los que cada vez haya más híbridos, a cada cual más bonito. Existen variedades con las trampas rojizas, verdes, e incluso bicolores, las cuales pueden alcanzar hasta casi el metro de altura o bien quedarse en los quince, quizás veinte centímetros.

El nombre Sarracenia hybride hace referencia a un gran número de plantas que tienen unas características que las hacen únicas, tanto, que son muchas las que no viven en la naturaleza, sino que han sido creadas por el humano.

¿Qué es un híbrido?

Los híbridos de sarracenia pueden ser muy decorativos

Imagen – Wikimedia/Aaron Carlson from Menomonie, WI, USA // Sarracenia oreophila x Sarracenia ‘Willisii’

Para entender mejor a qué nos referimos cuando hablamos de la Sarracenia hybride, tenemos que saber primero qué significa la palabra híbrido. Sin entrar en detalles demasiado técnicos, será suficiente con que tengamos en cuenta que se trata de un individuo que se ha creado al cruzar dos del mismo género pero distinta especie. Por ejemplo:

Si cruzamos Sarracenia purpurea con Sarracenia flava, obtendremos Sarracenia x catesbaei. Cuando aún no se le ha dado un nombre, o si no se tiene claro cuál es el susodicho, se dice simplemente que es una Sarracenia hybride, o un híbrido de Sarracenia. A veces incluso se pone el nombre de las especies, como por ejemplo Sarracenia psittacina x purpurea.

¿Cómo se crea?

Para conseguir tus propios híbridos de sarracenias lo que has de hacer es, primero, esperar a que tus plantas -recuerda que han de ser de distinta especie- estén en flor. Luego, con un pincel de brocha pequeña, pasa el polen de una flor a otra, y luego vuelve a la anterior. Hazlo así durante varios días, hasta que comience a formarse el fruto.

En cuanto esté maduro, podrás sembrar las semillas en una maceta de plástico con turba rubia sin abonar y regada con agua destilada. Así, tendrás tus Sarracenia hybride.

Ejemplos de Sarracenia hybride

Hoy en día en los viveros y tiendas de plantas lo que más abundan son los híbridos de sarracenia; es decir, es un poco difícil encontrar sarracenias ‘puras’. Por eso, a continuación vamos a mencionarte algunos de los más comunes para que puedas identificarlos:

Sarracenia alata x leucophylla

La Sarracenia alata x leucophylla tiene las trampas blanquecinas

Imagen – Flickr/Derek Keats

De entrada, es importante saber que las especies Sarracenia alata y Sarracenia leucophylla se caracterizan por tener trampas parecidas a jarros altos y delgados. Es habitual que superen los 40 centímetros, y que sean de colores muy diversos. Pero el híbrido Sarracenia alata x leucophylla siempre verás que tiene sus trampas blancas con los nervios de color rojo oscuro-granate. En cuanto a su tamaño adulto, es de unos 40-50 centímetros.

Sarracenia alata x flava

La Sarracenia alata x flava es uno de los híbridos más bonitos

Imagen – Wikimedia/Aaron Carlson

Este es, y esto es una opinión personal, uno de los más bonitos híbridos que se han hecho de sarracenia. Sus trampas son altas y delgadas, similares a jarros, que pueden llegar a medir los 40 centímetros. A medida que la planta va creciendo, se vuelve de un color rojo oscuro que llama mucho la atención.

Sarracenia ‘Judith Hindle’

La Sarracenia Judith Hindle es una planta carnívora pequeña

Imagen – Flickr/David Eickhoff

Es un híbrido que procede del cruce de, primero, Sarracenia leucophylla y Sarracenia flava, y luego, la planta que se obtuvo, se cruzó con Sarracenia purpurea. Así, el nombre científico de este híbrido es Sarracenia (leucophylla x flava) x Sarracenia purpurea, pero como le pusieron nombre propio, también se llama Sarracenia ‘Judith Hindle’.

¿En qué se caracteriza? Bien, pues es una planta con trampas de color granate en forma de jarro, que crece hasta los 30-35 centímetros.

Sarracenia oreophila x purpurea

Los híbridos de Sarracenia oreophila son pequeños

Imagen – Wikimedia/Aaron Carlson

Si te gustan las sarracenias de colores rojizos, esta es una de las que no puede faltar en tu colección. Sus trampas tienen los nervios de color rojo muy oscuro, en algunas ocasiones casi negros, y son delgadas. Alcanzan una altura aproximada de 50 centímetros.

Sarracenia (oreophila x purpurea) x flava

Los híbridos de Sarracenia son muy bonitos

Imagen – Wikimedia/Aaron Carlson from Menomonie, WI, USA

Este híbrido procede del cruce de dos híbridos: primero se cruzó Sarracenia oreophila con Sarracenia purpurea, y después, la planta que se consiguió, se cruzó con Sarracenia flava. Como consecuencia de ello, se ha obtenido una planta con trampas verdosas, cuyos nervios son rojos y el sombrero de su trampa de un bonito color anaranjado. Crece en torno a los 40-50 centímetros de altura.

Sarracenia psittacina x purpurea

Híbrido de Sarracenia psittacina x purpurea

Imagen – Wikimedia/Michal Klajban

Se trata de una planta relativamente pequeña, algo que hereda de la Sarracenia psittacina. No suele superar los 10 centímetros de altura, por lo que es espléndida para tener en espacios reducidos, o para crear con ella composiciones de plantas carnívoras.

A modo de curiosidad, decirte que cuanto más oscuro sea el color de los padres, más oscuro será el de este híbrido.

¿Cuál de ellos te ha gustado más?

 

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